El
riesgo de Parkinson es 2,5 veces mayor entre
los varones
Un estudio español diseñado en dos fases ha
estimado la incidencia de los parkinsonismos entre
la población de más de 65 años de tres zonas del
centro del país. Coordinado por el neurólogo
Julián Benito, del Hospital General de Móstoles,
en Madrid, el trabajo actualiza los datos
obtenidos por 25 estudios previos registrados en
la literatura científica sobre incidencia de la
enfermedad, gracias a su diseño mejorado.
El riesgo de padecer enfermedad de Parkinson en
España es 2,5 veces mayor en los hombres que en
las mujeres, según un estudio coordinado por
Julián Benito, neurólogo del Hospital de Móstoles,
en Madrid, que ha cuantificado la incidencia de
los parkinsonismos entre la población española
mayor de 65 años.
El principal valor del estudio, que ha sido
aceptado y se publicará en la revista Neurology,
radica en su metodología, denominada en dos fases,
frente a los estudios publicados sobre el tema en
la literatura científica (un total de 25) que se
basaban en registros hospitalarios, "y que por
tanto obvian a las personas que no acuden al
médico y que no llegan a ser diagnosticadas", ha
explicado Benito.
Sólo el estudio italiano ILSA, publicado también
en Neurology, ha seguido la metodología del
estudio español coordinado por Julián Benito,
lográndose en ambos casos resultados similares.
Subestudio
El estudio del Hospital de Móstoles, en el que han
participado especialistas del Hospital Doce de
Octubre, en Madrid, se deriva de otro trabajo,
propuesto por la OMS, en el que se pretendía
estimar la prevalencia de determinadas
enfermedades neurológicas en el anciano. "El
trabajo incluyó a más de 5.000 ancianos de tres
zonas de España diferentes que respondieron un
extenso cuestionario en el que se incluían
preguntas que identificaban síntomas de demencia,
Parkinson e ictus, entre otros. La gente que
presentaba síntomas fue revisada posteriormente
por especialistas para confirmar el diagnóstico.
Los resultados referentes al Parkinson de este
primer trabajo fueron publicados el pasado año
2003 en la revista Movement Disorder", ha
precisado.
El presente trabajo incluye el seguimiento durante
tres años (de mayo de 1994 al mismo mes de 1997)
de la población estudiada con el fin de determinar
los nuevos casos y estimar así la incidencia de la
enfermedad en la población añosa.
En el seguimiento se encontraron 68 casos
incidentes de parkinsonismo, de los cuales, casi
la mitad (un 44,1 por ciento) correspondían a la
enfermedad de Parkinson y un 32,3 por ciento
estaban provocados por la medicación. De los casos
de enfermedad de Parkinson, más de la mitad, un
53,3 por ciento, eran de novo diagnóstico, es
decir sujetos que no habían acudido antes ni a un
neurólogo ni a un geriatra. "Esto implica un grave
problema de salud pública, al igual que el alto
porcentaje de casos de parkinsonismo yatrogénicos,
causados por la medicación, y que podrían haberse
evitado", ha señalado Benito.
A la vista de los resultados, el equipo ha
estimado la incidencia del parkinsonismo en
mayores de 65 años ajustada a la población europea
en 409,9 por cien mil/años/persona; mientras que
la incidencia de la enfermedad de Parkinson en
mayores de 65 años fue de 186,8 por cien
mil/años/persona. "Es una incidencia mucho mayor
de la que encontraban los estudios de registros
hospitalarios", ha afirmado Benito. La incidencia
registrada en los estudios previos se situaba
entre 19 a 254 por cien mil/año en sujetos de 70 a
79 años y entre 0 y 213 por cien mil/ año en
personas de 80 años o más.
Influencia hormonal
Entre las conclusiones que se extraen del estudio
se encuentra el hecho de que el riesgo de padecer
la enfermedad es más de dos veces mayor entre los
varones que entre las féminas. "Quizá en este dato
los factores estrogénicos tengan algo que decir,
pero es sólo una suposición", ha apuntado el
neurólogo del Hospital de Móstoles.
En tres zonas
El estudio coordinado por Julián Benito, bautizado
como Nedices, siglas que corresponden a
Neurological Diseases in Central Spain o
enfermedades neurológicas en el centro de España,
ha examinado a más de cinco mil ancianos
procedentes de tres zonas completamente
diferentes: el barrio de las Margaritas de Getafe
(Madrid), "un barrio de cuello azul"; el de Lista,
en Madrid, "de cuello blanco"; y la comarca de
Arévalo, en Avila, "una región rural". "De este
modo se han incluido todos los tipos de
población", ha justificado Benito.
El cuestionario fue recogido personalmente por los
investigadores, que posteriormente acudieron a
reconocer a los ancianos que habían comunicado
presentar síntomas relacionados con los
parkinsonismos. Actualmente, el equipo revisa los
datos recogidos sobre temblores, con el fin de
evaluar también su incidencia.