Según un artículo aparecido en "Neurology", los
ancianos mayores de 75 años que presentan bajas
cifras tensionales parecen enfrentarse a un riesgo
incrementado de demencia. El riesgo se asocia sólo
a la de tipo Alzheimer.
Esta conclusión se desprende de los resultados de
un estudio en el que participaron 406 individuos
libres de demencia al inicio y que fueron seguidos
hasta 21 años. Un total de 122 desarrollaron
demencia, explican los investigadores del Albert
Einstein College of Medicine de Nueva York.
Se encontró que una presión arterial diastólica
inferior a 70 mm Hg aumenta el riesgo de demencia,
hasta el punto que por cada 10 mm Hg menos, las
probabilidades aumentan en un 20%.