Notas:
Los infartos cerebrales provocan al año 100.000 hospitalizaciones en España, según expertos
  
 
Los infartos cerebrovasculares o ictus son la causa de más de 100.000 hospitalizaciones anuales en España, 20.000 de ellas en Andalucía. Se trata de una patología que causa cada año más de 40.000 defunciones en el conjunto del territorio nacional --7.000 en la comunidad andaluza--, si bien los expertos señalan que un control de los factores de riesgo que la originan reduciría en más de un 40 por ciento la mortalidad y morbilidad de la misma.
Según los expertos, un dato significativo que refleja la importancia del ictus es que, de cada tres personas que lo sufren, en los seis primeros meses uno fallece, otro queda con una discapacidad grave que le hace depender enteramente de alguien y otro, aunque no necesite de una ayuda permanente, queda con secuelas moderadas. Además, de los cerca de 40.000 fallecimientos que se producen al año, más de 2.500 se sitúan en la franja de edad de entre 40 y 60 años, es decir, personas que podrían considerar como adultos jóvenes.

En este sentido, la experta del Servicio de Neurología del Hospital de Valme (Sevilla), Dolores Jiménez explicó en declaraciones a Europa Press que un correcto control y seguimiento de las medidas preventivas, "tanto en su fase primaria --antes de producirse el accidente cerebrovascular--, como secundaria --cuando el paciente ya ha padecido un caso de ictus-- permitiría reducir los índices de esta enfermedad en más de un 40 por ciento".

Para alcanzar este objetivo, afirmó Jiménez, "es básico y crucial una correcta identificación, prevención y control de los factores de riesgo que provocan el ictus" como son los niveles de hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad, tabaquismo y diabetes del paciente.

En este punto, precisó que "un seguimiento riguroso de la hipertensión permitiría reducir drásticamente la prevalencia de esta enfermedad, ya que el 50 por ciento de los pacientes que sufren de ictus son personas ya de por si hipertensas".

No obstante, la experta en neurología subrayó que "hay que distiguir dos tipos de prevención bien diferenciados y que se corresponden con el estadio del paciente, es decir, si este pertenece al grupo de los que nunca ha sufrido un ictus o al de aquellos que ya ha tenido un episodio".

MEDIDAS A SEGUIR
Así, aclaró que en el primer grupo "y teniendo en cuenta que hablamos de una población de entre 65 y 70 años en su gran mayoría", la prevención se encaminan más a "consultas regulares al médico de familia, medidas higiénico-dietéticas, ciudado de la dieta mediterránea para controlar posibles factores de riesgo como el sobrepeso, y paseos semanales de al menos dos o tres horas al día".

En cuanto a aquellas personas que ya han sufrido un episodio de ictus, Jiménez argumentó que "las medidas preventivas para evitar posibles nuevos casos se deben de complementar además con tratamientos anticoagulantes, intervenciones quirúrgicas en aquellas arterias obstruidas, terapia fibrinolítica y un marcado seguimiento de los factores de riesgo".

Fuente: Europa Press