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Se avecinan grandes cambios. Los biólogos creen
que en un futuro los ancianos dejarán de estar
considerados como una carga social. Serán
independientes y gozarán de una buena salud física
y psíquica.
CARLOS MARTINEZ
Por qué unas personas viven más que
otras, aunque tengan los mismos hábitos
alimenticios y estilo de vida, puede explicarse
por su perfil lipídico.
Un nuevo estudio, publicado en el
Journal of the American Geriatrics Society,
sugiere que el secreto de las personas centenarias
es que mantienen de forma natural un nivel de
colesterol saludable, una especie de regalo
genético que disfrutan después sus descendientes.
Los autores de la investigación, de la Facultad de
Medicina Albert Einstein (EEUU), analizaron a 27
personas de 100 años, a 33 de sus hijos más
mayores y a 26 de sus mujeres y descubrieron que
la longevidad se podía explicar por la presencia o
no de una mutación genética por la que se mantiene
un nivel elevado de colesterol HDL (colesterol
bueno).
La dieta o los hábitos de vida de los voluntarios,
cuyos resultados se compararon con un grupo
control de 400 personas, no influían en esta
circunstancia, aunque existía una diferencia entre
los hombres y las mujeres, aparte de que los más
longevos siempre habían estado delgados.
En los primeros, era necesario que se diesen dos
circunstancias para que se observase el beneficio:
un nivel elevado de colesterol bueno y también uno
reducido del malo (colesterol LDL).
Sin embargo, en las mujeres sólo el primer
requisito era ya suficiente para que viviesen más
años. A juicio del doctor Nir Barziali, de la
Facultad de Medicina Albert Einstein y principal
autor del trabajo, los resultados del estudio
podrían servir para desarrollar nuevos fármacos,
que «en ningún caso serían una fuente de
juventud».
Fuente:
El Mundo Salud.com |