La
EPO reduce las consecuencias del infarto
isquémico
La eritropoyetina (EPO), utilizada
farmacológicamente para tratar la anemia, puede
reducir los efectos del ataque cardiaco isquémico
al evitar la muerte de las células cardiacas,
según se publica en el último número de Journal of
Clinical Investigation.
El equipo coordinado por Water Koch, director del
Centro de Medicina Traslacional de la Facultad de
Medicina Jefferson, en Filadelfia (Pensilvania),
ha comprobado en conejos que los animales que
recibían una primera y única dosis de EPO antes de
sufrir el equivalente a un ataque cardiaco
isquémico experimentaban infartos menos severos.
El motivo parecía ser que la EPO, de alguna forma,
reducía la muerte celular programada en las
células cardiacas.
Administrar EPO antes de un ataque cardiaco puede
ser útil para pacientes hospitalizados con
síndrome coronario agudo, en los que la isquemia
está presente pero que aún no han llegado a sufrir
un infarto.
No obstante, existía la duda de si la EPO, al
incrementar la producción de células sanguíneas,
podría también concentrar la sangre, lo que
resultaría peligroso en pacientes con arterias
estenosadas. Los estudios en conejos del equipo de
Koch han demostrado que la EPO ejerce un efecto
directo en el corazón sin incrementar la cifra de
glóbulos rojos.
La idea de probar el papel de la EPO en isquemias
surgió tras la revisión de varios estudios que
sugerían que la EPO podía proteger a las neuronas
de la isquemia. El equipo estadounidense se
planteó si se trataba de un mecanismo de
protección generalizado que podría proteger
también al corazón.
Desde la Universidad de Duke, donde trabajaba Koch
por entonces, se probó la existencia de este
mecanismo de protección generalizado en células
cardiacas en laboratorio. Trataron las células con
peróxido de hidrógeno, que imita las condiciones
de estrés oxidativo de las células, y también
expusieron las células a bajas condiciones de
oxígeno. En ambos casos, pocas células fueron las
que murieron si habían sido tratadas previamente
con EPO.
Vías de señalización
Otro de los hallazgos demostraba que algunas vías
de señalización bioquímica estaban activadas
después del tratamiento con EPO, que implicaba a
la cinasa Akt, que influye en la supervivencia
celular, concretamente, previniendo que las
células sucumbieran a la apoptosis. "Este hallazgo
es consistente con la EPO, que actúa sobre estas
vías prosupervivencia para estimular a los
miocitos", ha afirmado Koch.
Desde su laboratorio en el Jefferson College, el
equipo planea probar la EPO en distintos animales
y en varias dosis antes de comenzar ensayos
clínicos.