Notas:
Una modificación genética ayuda a alcanzar los cien años de edad
  

El aumento del tamaño de las moléculas está asociado con "una menor prevalencia de hipertensión y enfermedades cardiovasculares en los descendientes"

Además de la vida sana o la buena comida, el secreto de llegar a cumplir cien años puede estar en parte en los genes, según científicos estadounidenses que han descubierto que cierta modificación genética hereditaria ayuda a cumplir el siglo. En concreto, han descubierto que una mutación genética que aumenta el tamaño de las moléculas en el colesterol de la sangre podría ayudar a que las personas vivan más de cien años, al protegerles de las enfermedades graves, según recoge el diario ABC en su edición del sábado, 18 de octubre.

«Los individuos con longevidad excepcional se han librado en general de las principales enfermedades que son responsables de la mayoría de las muertes entre personas mayores, como las cardiovasculares, la diabetes, el mal de Alzheimer y el cáncer», señala un estudio publicado en la revista «Journal of the American Medical Association», informa Efe. La investigación, realizada por un grupo de investigadores en la Facultad de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, bajo la dirección de Nir Barzilai, encontró además que esa propensión genética puede ser hereditaria.

Los investigadores centraron su atención en 213 hombres y mujeres judíos «askenazi» (de ascendencia en Europa oriental) y longevos desde un plazo temporal comprendido entre 1998 y 2002. La edad promedio de los sujetos era de 98 años y la mitad de ellos tenía más de 100 años de edad. El estudio también investigó a 216 de sus hijos adultos, a fin de investigar si esa capacidad de llegar a una edad avanzada era hereditaria.

Los investigadores estadounidenses encontraron que ese grupo tenía moléculas mayores tanto de lipoproteínas de alta densidad -HDL, llamado el «colesterol bueno», que aparentemente protege a las personas contra los males cardiacos- como de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) o «colesterol malo».

Los investigadores encontraron que los centenarios tenían tres veces más probabilidades que la población general de presentar una mutación genética que altera una enzima involucrada en la regulación de las grasas sanguíneas y el tamaño de las partículas. La modificación genética se encontró en el 25 por ciento de los ancianos y en el 8,6 por ciento de sus descendientes. Sus descendientes tenían dos veces más probabilidades que la población general de presentar la misma mutación.

Prevalencia de la hipertensión
Estos tipos especiales de moléculas de mayor tamaño de colesterol HDL y LDL están asociados con «una menor prevalencia de tensión arterial alta y enfermedades cardiovasculares en sus descendientes», añadieron los científicos.

«La identificación de marcadores biológicos y genes que conducen a una longevidad excepcional puede ayudar a entender cómo funcionan los mecanismos que protegen de una gran cantidad de enfermedades comunes y del proceso biológico del envejecimiento», señalaron los autores del estudio.

El tamaño de las moléculas de HDL y LDL es algo a lo que la mayoría de los médicos normalmente no prestan atención. Investigaciones recientes han apuntado a que el ejercicio habitual también puede aumentar el tamaño de esas moléculas. Normalmente, el ejercicio regular es recetado para la reducción del «colesterol malo» y otros problemas cardiovasculares.

Fuente:
Astra Zéneca
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azprensa.com