Notas:
Tecnologías de imagen y estatinas contra la aterosclerosis
  

Dos nuevos estudios combinarán ultrasonido intravascular (UV) e imagen de resonancia magnética (IRM) con rosuvastatina para medir la evolución de la ateroesclerosis

Los detalles de dos estudios, ASTEROID y ORION, anunciados por AstraZéneca en el XIII Simposio Internacional de Aterosclerosis (ISA), en Kyoto (Japón), podrían proporcionar un cuadro más claro de los efectos de las estatinas en la aterosclerosis, la principal causa de coronariopatía. Cada uno de estos estudios combina la administración de rosuvastatina con tecnología de imagen puntera –ultrasonido intravascular (UV), o imagen de resonancia magnética (IRM)- para evaluar si esta nueva estatina puede hacer más lenta la progresión de la ateroesclerosis o incluso producir una regresión de la misma.

“Utilizando resonancia magnética no invasiva, podremos medir la forma exacta, el tamaño y la distribución de la aterosclerosis en los vasos sanguíneos, lo que nos permite evaluar mejor los efectos vasculares de los fármacos reductores de lípidos, y en la práctica clínica, el uso de resonancia magnética podría facilitar el diagnóstico y tratamiento precoz”, ha declarado el doctor Baocheng Chu, de la Universidad de Washington, Seattle (Estados Unidos), e investigador del estudio ORION.

Una serie de estudios han demostrado que las estatinas pueden disminuir la progresión o incluso producir una regresión de la aterosclerosis. La reducción del colesterol LDL (c-LDL) hace más lenta la progresión de la aterosclerosis, sin embargo, se ha sugerido que se precisa al menos una reducción de c-LDL del 40 por ciento para detectar su regresión.

Por otra parte, el investigador principal del estudio ASTEROID, Steven Nissen, director médico del Centro Cardiovascular y coordinador de la Fundación de la Clínica de Cleveland (Estados Unidos), ha señalado que “la tecnología de imagen actual, como la angiografía coronaria, solo nos permite visualizar el estrechamiento de un vaso sanguíneo producido por la aterosclerois. Los ultrasonidos intravasculares nos dejan ver igualmente el daño aterosclerótico escondido dentro de la pared del vaso. Visualizamos no sólo la punta del iceberg, sino también lo que está por debajo de la línea del agua”.

La elección de rosuvastatina para este estudio “proporciona una buena eficacia, tanto en términos de reducción del c-LDL (colesterol malo) como de incremento del c-HDL (colesterol bueno). Este estudio determinará si una dosis máxima (40 mg) de este agente particular puede realmente reducir la carga de aterosclerosis coronaria al cabo de dos años de tratamiento”, ha añadido Nissen.

Fuente: Astra Zéneca
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