Notas:
Un sistema informático a través de internet optimiza el diagnóstico y tratamiento de ictus en zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos
  

Los pacientes de comunidades rurales que han sufrido ictus pueden ser diagnosticados y examinados vía internet a través de tecnología wireless - sin cables - de forma tan profesional y segura como si fueran tratados en persona por neurólogos

“Con el sistema wireless podemos estar al lado del paciente, literalmente a la velocidad de la luz”, dice Sam Wang, miembro del Departamento de Investigación del Medical College of Georgia y principal autor del estudio. La investigación realizó una comparativa de 20 historiales de pacientes con ictus tratados en persona con aquellos que fueron seguidos mediante el sistema desarrollado por Wang y sus colegas. Durante un periodo de seis meses, comprendidos entre septiembre de 2002 y febrero de 2003, los afectados por ictus que llegaron al Medical College of Georgia fueron evaluados inmediatamente por un equipo médico que siguió el protocolo estándar de actuación. Pasada una hora, un segundo neurólogo realizó la misma valoración desde su casa u oficina utilizando el sistema Remote Evaluation for Acute Ischemic Stroke, (Reach).

Los neurólogos utilizaron la estandarización de la escala de evaluación de ictus de los National Instutes of Health para determinar el estado de las funciones críticas de los pacientes como habla, pensamiento y movimiento. El Reach permite a los especialistas escuchar y ver a los pacientes en tiempo real. Además de permitir la prescripción de un tratamiento estándar, el sistema también admite la consulta de los resultados de los escáner y TAC para determinar la causa del ictus.

El sistema Reach se apoya en un método basado en web que incluye un ordenador portátil equipado con una cámara de vídeo y con acceso a internet a través de tecnología wireless, es decir, sin cables que puede ser trasladado al lugar en el que se encuentre el paciente. El técnico sanitario que se encuentra al lado del paciente simplemente tiene que llamar al centro de emergencias del hospital de referencia. El neurólogo al que se le asigna el caso entra en el sistema Reach a través de una clave de acceso que dota de confidencialidad al sitio, e inmediatamente comienza la comunicación con el paciente y el técnico.

“El tratamiento incluye la administración del activador tisular del plasminógeno (tPA en sus siglas inglesas) para la disolución de coágulos cuando es necesaria una rápida intervención, ya que Reach incluye un programa que calcula la dosis de tPA que el paciente necesita”, explica David Hess, jefe del Departamento de Neurología del Medical College of Georgia y coautor del estudio.

La agencia del control de fármacos de Estados Unidos (FDA) aprobó tPA en 1996 para el tratamiento de ictus, pero en la actualidad aún se prescribe a menos de un 5 por ciento de los pacientes, en parte porque “los afectados no son diagnosticados por un neurólogo tan rápidamente como para empezar a recibir este tratamiento tres horas después de que comiencen los síntomas”, indica Hess.

La publicación del informe muestra que la diferencia en la diagnosis y posterior tratamiento entre los pacientes vistos por un neurólogo en persona y los que fueron atendidos por el sistema Reach no es significativa ya que en la mayoría de los casos los resultados no llegaron a distanciarse ni tres puntos.

En marzo de 2003 los departamentos de sistemas de salud y neurología del Medical College of Georgia crearon equipos con personal para examinar inmediatamente a pacientes afectados por ictus en zonas rurales a través de los centros médicos locales.

Hess insiste en que “el tiempo es un factor crítico para el tratamiento de ictus. Las primeras horas son esenciales y perder la oportunidad de evaluación en esos instantes puede ser esencial en el control posterior de los pacientes”.

Fuente: Diario Médico
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