Las mujeres de edad avanzada con hipertensión y
diabetes tienen un riesgo muy alto de sufrir un
ACV e incluso de muerte si tienen una fibrilación
auricular. El tratamiento anticoagulante reduce
este riesgo entre un 70 y un 80%.
En un estudio publicado esta semana en JAMA, se
ofrece un índice para detectar el riesgo de
complicaciones en pacientes con fibrilación
auricular. El interés de este estudio radica en
que menos del 50% de los pacientes que tiene
indicación de terapia anticoagulante por
fibrilación auricular está recibiendo dicho
tratamiento, pese a que el mismo puede evitar la
aparición de trombosis cerebrales o de muerte.
Cuanto mayor es un paciente, mayor es el riesgo de
que no sea tratado apropiadamente.
El trabajo incluyó a 868 participantes del estudio
Framingham que fueron diagnosticados de
fibrilación auricular durante el seguimiento. De
ellos, 705 no fueron tratados con anticoagulación
al inicio. Durante un seguimiento de 4 años sin
anticoagulación, 83 pacientes tuvieron un ACV y
382 fallecieron.
Los autores del estudio determinan que los
factores de riesgo más frecuentes para presentar
complicaciones son: la edad, el sexo femenino, la
tensión arterial sistólica elevada, un ACV previo
o un accidente isquémico transitorio y la diabetes.