Notas:
Se disparan los casos de primer ictus en la mujer
  

Un estudio realizado por el Hospital del Mar, de Barcelona, y que se publica en Stroke pone de manifiesto una sospecha clínica habitual: el sexo determina diferencias claras en los pacientes que han sufrido un primer ictus. Ello apoya la necesidad de un manejo específico por el mayor riesgo y los factores asociados.

Las mujeres sufren un mayor número de primeros accidentes cerebrovasculares (ACV) que los hombres, según un estudio prospectivo del Hospital del Mar que se publica en Stroke. El trabajo, realizado por Jaume Roquer, junto con Ana Rodríguez y Meritxell Gomis, del mismo centro, ha evaluado las diferencias en los factores demográficos, especialmente la edad, factores de riesgo, sintomatología y evolución de los pacientes. Se observaron diferencias relevantes que se mantienen: "El ACV se ha considerado una enfermedad más común en varones que en mujeres, pero el número de primer ictus es mayor en las mujeres, que lo sufren con una media de seis años de edad más tarde que en hombres".

Además, en la mujeres hay más HTA y prevalencia de fibrilación auricular, mientras que en el hombre influyen sobre todo los aspectos relacionados con arteriosclerosis o los accidentes isquémicos, ya sean cardíacos o de circulación periférica. En el grupo masculino se considera también la asociación de tabaquismo y consumo de alcohol.

Respecto al tipo de ACV, "no hay diferencias en hemorragias o isquemias, pero sí se ha comprobado que en la mujer son más frecuentes los accidentes cardioembólicos, mientras que en hombres lo son los arterioscleróticos, es decir relacionados con la obturación de pequeñas venas del cerebro".

En sintomatología, el ACV en mujeres presenta mayor gravedad, ya que asocia trastornos del habla y de la deglución. La lesión es mayor en la mujer que en el hombre, según el experto, que asegura que quedan en peor estado funcional que los varones. La serie de 1.581 pacientes controlados tenía una edad media de 74 años en mujeres y de 68 en hombres. El Hospital del Mar evalúa continuamente sus pacientes con esta perspectiva y analiza incluso la influencia de algunos factores pronóstico que pueden ayudar a orientar con mayor precisión el tratamiento en hemorragia cerebral.

Prevención
De todo ello se deduce que es necesario incrementar el tratamiento preventivo anticoagulante en pacientes con riesgo cardioembólico. Mejorar el control de la HTA es otra medida que se ha de potenciar si se quiere reducir el número de primer ictus.

El origen cardioembólico suele tener peores consecuencias, y si se une al estado general de salud femenino, más deteriorado que el del hombre usualmente, el perfil del paciente resulta complicado de manejar en los servicios de urgencias.

El ictus es la segunda causa de muerte en el mundo y se estima que continuará en progresión, al menos hasta el año 2020. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha calculado que una de cada seis mujeres morirá de ictus, una de veinticinco de cáncer de mama y, en comparación, el ictus originará el doble de muertes en mujeres que en hombres. La incidencia total de ictus, sumando isquémicos y hemorrágicos, es de 170 casos por cien mil habitantes al año.

Fuente: Revista Stroke