Mejoran las perspectivas de vida saludable
para los ancianos
Cada vez son más las personas que llegan
saludables a una edad avanzada y es muy probable
que esta tendencia continúe, dijo el viernes 12 de
Septiembre de 2003 un experto en medicina
geriátrica.
"Para la mayoría de las personas mayores, la vida
nunca ha sido tan estupenda y la situación podría
mejorar mucho más", dijo el profesor Raymond
Tallis, de la Universidad de Manchester.
La esperanza de vida al nacer ha aumentado en 4,7
años para los hombres y 3.5 años para las mujeres
durante las últimas dos décadas del siglo XX,
añadió Tallis, y la percepción de que los ancianos
son una carga para la sociedad dista mucho de la
realidad.
Muchos ancianos gozan de buena salud y disfrutan
de un estilo de vida impensable hace pocas
décadas.
La evidencia muestra que el grado de discapacidad
que los ancianos sufrían está disminuyendo y el
ritmo de este declive va en aumento, dijo Tallis
en la conferencia científica de la Asociación
Británica de Geriatría.
Sin embargo, Tallis agregó que todavía se puede
hacer más para posponer la aparición de las
enfermedades discapacitantes y crónicas que
afectan en la vejez.
"Un cuerpo viejo es aquel que no puede soportar
las enfermedades, pero si se retrasan los males
discapacitantes y crónicos, la gente vivirá más y
morirá en un período más corto. Se disfrutará más
de la vida y se morirá con menos agonía", añadió.
En vez de vivir sufriendo trastornos de salud en
los últimos ocho o más años de vida, expertos en
medicina tienen la esperanza de reducir el período
de enfermedad que afecta a la vejez y deteriora el
estilo de vida de los ancianos.
Con sólo efectuar cambios simples en el estilo de
vida, como controlar el peso, hacer más
ejercicios, no fumar, llevar una dieta saludable y
beber alcohol moderadamente, se puede disminuir el
riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la
vejez, como el cáncer, los accidentes
cerebrovasculares, la cardiopatía y la
osteoporosis.
Los médicos también pueden hacer más para
minimizar la probabilidad de un paciente de sufrir
un accidente cerebrovascular o desarrollar una
enfermedad relacionada con la vejez.
"Si se logra disminuir la posibilidad de un
accidente cerebrovascular, se derribará uno de los
principales factores de discapacidad en la vejez",
dijo.
Sin embargo, a menudo no se detecta a la mitad de
la gente con hipertensión que corre riesgo de
sufrir un accidente cerebrovascular, y la mitad de
los identificados no recibe tratamiento. Asimismo,
el 50 por ciento de los que son tratados no
reciben terapias adecuadas, según Tallis.
"Tenemos los medios para disminuir las
enfermedades discapacitantes y crónicas, que
resultan muy caras, con intervenciones
relativamente baratas en muchos casos", expresó.
Es inevitable que la gente envejezca y muera en
algún momento, pero Tallis concluyó que el período
entre la aparición de enfermedades discapacitantes
y la muerte disminuirá en un futuro.