Demencia senil nace de modificaciones en
región profunda del cerebro
Existe una zona de confín que precede la demencia
senil y que nace de las modificaciones que
aparecen en la parte más profunda del cerebro, la
materia blanca, a partir de los 40-50 años y que
empeoran lenta y progresivamente para dar las
primeras señales después de los 65 años. Así lo
describió un estudio europeo presentado el lunes 1
de Septiembre de 2003 en Helsinski, Finlandia, en
el congreso de la Federación Europea de Neurología
y coordinado por la universidad de Florencia.
"Por primera vez observamos las alteraciones
cerebrales que determinan el pasaje a la
discapacidad", dijo el coordinador de la
investigación, Domenico Inzitari, de la
universidad de Florencia, que en Helsinski
presentó los resultados de los primeros tres años
del estudio, que se concluirá dentro de dos años.
Al origen de esta alteración-espía de la demencia,
dijo Inzitari, existen probablemente factores de
riesgo de las enfermedades cardiovasculares muy
conocidas, como la hipertensión o la producción de
altos niveles de homocisteína. "Prevenir estas
condiciones, observó Inzitari, quiere decir lograr
evitar no solo el infarto sino también las
demencias y la discapacidad.
La investigación incluye 650 adultos mayores entre
65 y 85 años, todos sanos y autónomos en las
actividades cotidianas, reclutados en todo Europa.
Fueron sometidos a pruebas para verificar su
estado físico y mental y su cerebro fue observado
utilizando técnicas de imagen basadas sobre una
versión más avanzada y más moderna de la
resonancia magnética. Se vio así que en la parte
más profunda del cerebro aparecen zonas más
deterioradas, en las cuales se reduce la presencia
de la mielina que reviste a las células nerviosas
y permite el pasaje de señales entre éstas.