Los resultados de un estudio multicentro fase II
muestran que la insulina elaborada puede ser
inhalada resultando los controles glucémicos
comparables a los conseguidos con la
administración subcutánea convencional. Los
resultados fueron presentados por el Dr. William
Cefalu, de la Universidad de Vermon, en la 82ª
convención anual de la Sociedad de Endocrinología.
También anunció que el reclutamiento de
voluntarios empezó durante la larga fase III de
pruebas usando insulina inhalada.
Un total de 70 pacientes con diabetes del tipo 1 y
2 en nueve centros fueron elegidos al azar para un
estudio abierto para usar cada uno la insulina
inhalada antes de las comidas, con una inyección
de insulina antes de acostarse, o su habitual
inyección o medicación oral.
Estuvieron 4 semanas controlados en período de
estudio, y después 12 semanas de tratamiento.
Ambos grupos realizaron controles de glucosa en
casa 4 veces al día, haciendo ajustes semanales de
las dosis de insulina, con el objetivo de obtener
lecturas de glucosa preprandial de 100mg\dl a
160mg\dl.
El inhalador se compone de un cilindro de plástico
transparente de 10 pulgadas de altura, en cuya
base hay un contenedor de aire comprimido. La
insulina se guarda en pequeños sobres de una
unidad insertados en el aparato, perforados y
después aerosolizados por el aire comprimido. El
paciente realiza la inhalación a través de una
boquilla.
El Dr. Cefalu dijo que cada sobre contiene entre 1
y 3 mg de droga. El sobre de 1 mg es comparable a
3 unidades inyectadas.
Encontró que la insulina inhalada "trabaja de
forma parecida a las inyecciones subcutáneas".
Esto incluso demostró tener una ventaja cuando se
usa en pacientes con diabetes del tipo 2 que solo
han tomado agentes orales.
Fuente: Healthig News
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