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El proyecto cuenta
con el asesoramiento de un importante instituto
francés
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El origen genético
de la enfermedad es un hecho incuestionable
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El avance permitirá
mejorar la detección y los tratamientos
Está todo casi
listo. En poco tiempo más, el Laboratorio de
Parkinson Experimental del Instituto de
Investigaciones Farmacológicas del Conicet se
convertirá en el primer Laboratorio de Genética
Molecular de Parkinson de nuestro país.
El cambio implica un ambicioso proyecto: crear el
primer banco de datos genéticos de Parkinson en la
Argentina. Contar con esta información permitirá,
entre otras cosas, estrategias de detección e
intervención precoz en aquellas familias que los
genes han señalado.
El Parkinson es una afección neurodegenerativa
hereditaria, pero de transmisión variada: a veces
puede desaparecer durante mucho tiempo de un
linaje familiar, y reaparecer más tarde, tras
varias generaciones de silencio .
"Desde hace 10 años, nuestro laboratorio mantiene
un convenio con el Instituto Nacional de la Salud
y la Investigación Médica (Inserm) de Francia
-explica el doctor Oscar Gershanik, jefe del
servicio de Neurología del Centro Neurológico del
Hospital Francés y director del Laboratorio de
Parkinson Experimental antes citado, que funciona
en la sede de la Facultad de Farmacia y Bioquímica
de la UBA-. Hasta ahora, nos vinculamos con la
unidad 289, dirigida por el profesor I. Agid,
presidente de la Federación de Neurociencias
Francesas. Pero este año fuimos invitados por la
rama de genética de la unidad 289, a cargo del
doctor Alexis Brice, que se ocupa de genética
clínica y molecular, para desarrollar la genética
del Parkinson en la Argentina."
Gershanik, profesor titular de Neurología de la
Facultad de Medicina de la UBA, agrega que "hoy se
acepta cada vez más que el Parkinson tiene un
claro componente genético. Se describieron 11
formas monogénicas diferentes con base genética
clara, la última este año. Y de esas 11 formas hay
cuatro en las que se identificó tanto el gen
responsable como la proteína codificada por ese
gen. Pero, además, de esas cuatro formas genéticas
hay tres cuyas proteínas intervienen en el mismo
camino metabólico. Es decir, tres formas genéticas
diferentes producen la enfermedad afectando el
mismo camino. Y esto es muy importante en función
de la hipótesis de cuál es el mecanismo de
degeneración celular del Parkinson".
Residuos celulares
Gershanik explica que el Parkinson afecta a cerca
del 1% de los mayores de 65 años y al 1 por mil de
la población. Es una patología neurodegenerativa
que impacta sobre la vía nigro estriada , que va
del mesencéfalo a la base del cerebro y es la vía
regulatoria principal de la actividad motora.
El neurólogo añade que los tres genes descubiertos
que tienen un papel protagónico en la genética del
Parkinson codifican las proteínas alfa-sinucleína
, parkina y UCHL 1 , responsables de tres formas
de la enfermedad.
"Lo que ocurre -explica el especialista- es que
estos tres genes identificados con precisión,
debido a su mutación, modifican las proteínas que
codifican, alterando su función o configuración.
Esto afecta el mecanismo de recolección de
residuos de las células: los residuos se acumulan
y causan la neurodegeneración de la vía nerviosa."
Este descubrimiento, agrega el neurólogo,
revolucionó la etiopatogenia del Parkinson, que ya
no es considerada una sola enfermedad "sino por lo
menos 12 enfermedades, 11 genéticamente
determinadas y una esporádica, que se supone no
genética, pero porque no se hallaron más genes".
Así las cosas, hoy existe fundamento para
comprender por qué hay formas más benignas, otras
de manifestación más precoz o más severas. "Y de
estos nuevos conocimientos -afirma Gershanik- es
que surge la necesidad de identificar
genéticamente a nuestra población, lo que nos
permitirá, entre otras cosas, predecir
pronósticos, hacer asesoramiento genético y
personalizar tratamientos."
Los investigadores argentinos diseñaron una red
informal con neurólogos de todo el país para
recoger muestras de sangre de pacientes con
Parkinson.
"Está a cargo de la doctora Silvia García, médica
del servicio de Neurología del Hospital Francés
-agrega el médico-. La idea es relevar una
población de pacientes que cumplan con
determinados criterios, y sin costo alguno les
enviamos los insumos para realizar extracciones de
sangre y transportarlos hasta el laboratorio,
donde obtenemos el ADN de cada uno, todo costeado
con el grant (subsidio) que otorga al servicio de
Neurología del Hospital Francés y al Laboratorio
de Parkinson Experimental desde hace 12 años la
National Parkinson Foundation de los EE.UU. Los
colegas interesados pueden comunicarse por el
(011) 4957-6984".
El ADN de los pacientes argentinos iniciará el
camino a Francia. Allá, uno de los integrantes del
equipo de Gershanik, el médico y biólogo Gabriel
Mizraji, aprenderá a realizar las determinaciones
genéticas en las muestras de ADN.
"Una vez que esté formado -dice Gershanik-,
Mizraji volverá para realizarlo acá. Además, la
idea no es sólo disponer de un banco de genes y
clasificarlos, sino también inmortalizarlos:
disponer de ese ADN en forma permanente para
utilizarlo en toda investigación vinculada con
mecanismos moleculares y genéticos del Parkinson."
Por Gabriela Navarra
De la Redacción de LA NACION
Para ganarles a los síntomas
La acumulación de proteínas que intoxican y matan
las neuronas en el Parkinson interfiere ciertos
mecanismos, entre ellos, la respiración celular,
proceso fundamental que se realiza en la
mitocondria, el pulmón de la célula.
"La pérdida progresiva de neuronas es un
envejecimiento acelerado -dice Oscar Gershanik-.
En este momento ya se dispone de drogas que pueden
revertir parcialmente esta situación. Es la
coenzima Q 10, que consumida en altas dosis
lentifica el deterioro neuronal. La dificultad es
que la aparición de los síntomas clínicos del
Parkinson -rigidez, temblor y alteración de los
movimientos, las manifestaciones principales-
ocurre cuando ya está afectado al menos el 70% de
la vía nerviosa.
"Y eso significa que aún lo que hoy consideramos
detección precoz en realidad es tardía -reflexiona
el especialista-. Esto cambiará cuando podamos
identificar genéticamente a la población en riesgo
y apliquemos este u otro tipo de terapia
preventiva, no bien el monitoreo con métodos de
diagnóstico por imágenes (como la tomografía por
emisión de fotón único-Spect o la resonancia
magnética funcional) dé los primeros indicios de
una deficiencia en el transporte de dopamina,
neurotransmisor disminuido en el Parkinson.
"Y esto será realmente detección precoz: es decir,
20 años antes, o quizá más, de la aparición
clínica de los síntomas".
Fuente: La Nación Online
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