Notas:
Mejor calidad de vida en distonía con cirugía
  


Además de un subgrupo de pacientes con enfermedad de Parkinson, la estimulación cerebral profunda beneficia a algunos enfermos con distonía. La indicación acaba de ser aprobada por la FDA y ya hay experiencia en algunos centros españoles, como el Hospital Clínico de Barcelona.

La estimulación cerebral profunda puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con distonía. La aparición en la literatura de series de pacientes, más o menos cortas, en los que esta estrategia quirúrgica ha mostrado su efectividad, ha propiciado que la FDA apruebe la indicación para distonía, y se espera que pronto le sigan las autoridades europeas.

Hasta ahora la indicación de la estimulación cerebral profunda era un subgrupo de pacientes con enfermedad de Parkinson; concretamente, aquéllos sin otras enfermedades graves, con una edad biológica adecuada y que respondían al tratamiento, aunque de forma discontinua a lo largo del día. En estos pacientes la cirugía permite estabilizar su situación durante las 24 horas y dejan de alternar situaciones de movilidad con otras de inmovilidad.

Sin embargo, aparte de estos candidatos, la estimulación cerebral profunda puede estar indicada en pacientes con distonía. En España comienza a practicarse en algunos centros, como en el Hospital Clínico de Barcelona, donde el neurólogo Francesc Vallderiola se encarga de la Unidad de Trastornos del Movimiento. "La experiencia es muy reducida y el resultado no es tan espectacular como en el Parkinson; pero, aunque no suponga una solución, beneficia la calidad de vida".

La estimulación cerebral profunda anula en los circuitos cerebrales los núcleos malfuncionantes por desajustes en los neurotransmisores, que o bien no existen o lo hacen en demasía. "Se eliminan de una forma reversible, no destructiva, los núcleos que están dando una información errónea", ha explicado Vallderiola.

Indicaciones
Al ser la distonía una enfermedad distinta al Parkinson, el subgrupo de pacientes que se beneficiarían de la estimulación cerebral profunda variarían ligeramente para ella. Tal y como ha explicado Vallderiola, "básicamente estaría recomendada en procesos distónicos que incapaciten al paciente y en los que no exista beneficio a través de otras terapias, como la toxina botulínica". A esto habría que añadir que serían sujetos que no presenten otras enfermedades que contraindiquen la cirugía, que estén estables desde un punto de vista psiquiátrico e, indudablemente, que tengan una edad biológica adecuada.

El resultado de la breve experiencia del Hospital Clínico ha sido muy heterogéneo, "debido a que las etiologías de las enfermedades que producen distonía son muy distintas y, probablemente, no todos los pacientes sean igual de buenos candidatos". No obstante, la experiencia e información disponible hasta ahora señala que "son los pacientes más jóvenes y con distonía primaria de origen hereditario los que van a obtener mejor resultado", ha agregado el especialista.

Aunque hace falta más experiencia para concretar las indicaciones de la estimulación cerebral profunda en distonía, "cuesta mucho avanzar porque las series clínicas de investigación son reducidas y las conclusiones son parciales". Pero el principal freno para avanzar en este terreno es el limitado número de pacientes que se benefician de esta técnica.

Según datos aportados en la II edición de Activa Forum, celebrado en Gerona, en el año 2002 alrededor de doscientos pacientes en toda España habían sido sometidos a esta técnica. "Es muy difícil calcular cuántos son subsidiarios, pero sólo en enfermos de Parkinson el número sería unas diez veces mayor", ha indicado el neurólogo.

Operar más
A pesar de ser una terapia cara, Vallderiola considera que "en España se debería de ampliar el número de operados. La pregunta que subyace es si los centros que ya tienen experiencia deben incrementar su dotación o deben añadirse más centros".

Fuente: Diario Médico
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