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Edelio Blanco, coordinador del Instituto
Gerontológico, de Madrid, ha señalado que una de
las medidas preventivas para evitar las caídas en
los hogares de España sería modificar todos los
elementos potencialmente peligrosos del cuarto de
baño, lugar donde se producen el mayor número de
caídas.
"Es necesario concienciar a la población para
prevenir las caídas en los hogares españoles, ya
que se están convirtiendo en un grave problema de
salud por las lesiones que producen, sobre todo la
fractura de cadera, y por las complicaciones que
frecuentemente se presentan: inmovilidad,
tromboflebitis, dependencia de los demás para las
actividades diarias por el miedo de los familiares
a que se produzca una nueva caída", ha explicado
Edelio Blanco, coordinador del Instituto
Gerontológico, de Madrid, y miembro de la Sociedad
Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).
Una de las medidas preventivas que propone Blanco
es la modificación de los factores ambientales que
pueden facilitar la caída:
"Si la mayor parte de las caídas se producen
dentro del domicilio y el lugar de la casa con
mayor porcentaje de caídas en el cuarto de baño,
es imprescindible modificar todos los elementos
potencialmente peligrosos del cuarto de baño y,
entre ellos, prevenir los deslizamientos en las
zonas húmedas, las superficies de las bañeras y
los suelos con agua. Otros de los riesgos
ambientales son las alfombras con arrugas, bordes
de alfombras levantados, mala iluminaicón, sillas
o servicios de asiento bajo".
Costes
"Las caídas constituyen uno de los mayores
problemas de salud pública y los costes humanos y
economómicos son de primer orden. Este hecho
parece inaceptable puesto que en la mayoría de las
circunstancias en las que surgen las caídas
podrían ser evitables". Blanco hace un llamamiento
a la vigilancia y la precaución por todas las
partes implicadas: familiares, educadores, médicos
y Administración: "Cada uno de ellos debe tomar
conciencia de sus responsabilidades y desarrollar
acciones de prevención o de sensibilización".
José Manuel Ribera Casado, presidente de la
Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, ha
señalado que las caídas constituyen uno de los
graves problemas epidemiológicos en el que se ven
implicados los profesiones sanitarios médicos y no
médicos".
Blanco apunta que un 16 por ciento de los ancianos
señala que la caída ha cambiado su vida para mal
y, "en muchos casos, las dependencias que generan
determinan el ingreso en un centro residencial".
Explica que el síndrome postcaída, muy frecuente
después de la caída y que supone un aumento de las
necesidades de cuidadores familiares o externos,
dependencia de los horarios del cuidador y cambio
de los hábitos de vida, genera muchos gastos
económicos por los recursos humanos y materiales
en el domicilio.
Fuente: Diario Médico
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