Notas:
Expertos consideran que la coadministración de estatinas y ezetimiba permite el control
de las dislipemias
  

La investigación en la búsqueda de un control óptimo de los pacientes con dislipemias protagonizó una jornada de expertos que se celebró ayer en Zaragoza. En opinión de los expertos que participaron en estas jornadas la coadministración de ezetimiba y estatinas puede significar un hito en el tratamiento de las dislipemias ya que permite el control integral de los pacientes.

Esta jornada se enmarca en una serie de reuniones que los laboratorios Merck Sharp & Dohme (MSD) y Schering-Plough (SP) han puesto en marcha con el objetivo de que sirvan como foro de debate sobre el colesterol y los beneficios de los nuevos tratamientos hipolipemiantes.

Así bajo el título de "Hacia el óptimo control de la hipercolesterolemia: Inhibidores de la absorción del colesterol y terapia de coadministración" se ha debatido la necesidad de emprender nuevas vías en la lucha contra el colesterol en concreto la importancia de la terapia de coadministración para combatir los factores de riesgo cardiovascular.

El doctor Eduardo Faure Nogueras Jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario "Lozano Blesa" de Zaragoza ha destacado durante su ponencia centrada en la necesidad de la doble inhibición de las dos fuentes del colesterol para el óptimo control del paciente dislipémico la importancia de ezetimiba ya que consigue "reducir el colesterol LDL en torno al 20 por ciento y ascensos de colesterol HDL en torno al 3 por ciento; habiendo sido ambos tanto el descenso de colesterol LDL como el ascenso de colesterol HDL claramente relacionados con efectos beneficiosos sobre el desarrollo de enfermedad cardiovascular".

El colesterol desempeña tres funciones importantes en el organismo: es un componente necesario de todas las membranas celulares es un precursor de las hormonas esteroideas sintetizadas por los ovarios los testículos y las glándulas suprarrenales y es un precursor de los ácidos biliares que son importantes para la digestión y la absorción de las grasas.

Sin embargo el colesterol es también el responsable de muchos estados patológicos graves así como de algunas enfermedades con riesgo vital como es el caso de la enfermedad cardiovascular. Controlar los niveles de colesterol es esencial para prevenir episodios cardiovasculares.

DOBLE INHIBICIÓN DEL COLESTEROL
El colesterol proviene de dos fuentes principales: la síntesis fundamentalmente hepática y la absorción intestinal de colesterol (que incluye el colesterol procedente de la dieta y el colesterol biliar). El colesterol procedente tanto de la bilis como de la dieta se absorbe a través del intestino hasta la sangre desde donde se distribuye al resto del organismo en forma de lipoproteínas (formadas por colesterol y otros lípidos rodeados de una cubierta de proteínas). El hígado es capaz tanto de retirar el colesterol de la sangre como de sintetizarlo y secretarlo a la circulación sanguínea manteniendo así el balance de colesterol en sangre.

Hasta ahora los médicos se centraban fundamentalmente en tratar el colesterol que se sintetiza en el hígado dado que el grupo terapéutico más conocido de fármacos para el tratamiento de la hipercolesterolemia las estatinas actúa inhibiendo esta fuente. Sin embargo sobre la fuente intestinal las terapias actualmente disponibles no se mostraban eficientes por lo que esta fuente quedaba sin abordaje terapéutico a pesar de tener tanta importancia como la hepática.

Hoy ya existe una alternativa terapéutica eficaz para actuar sobre esta fuente. En los estudios desarrollados con un nuevo fármaco ezetimiba se ha demostrado que su modo de acción es diferente y único entre los agentes hipolipemiantes.

Ezetimiba actúa selectivamente inhibiendo la absorción intestinal del colesterol biliar y de la dieta. Su acción se concentra inhibiendo la absorción intestinal del colesterol con un modo de acción único sinérgico y complementario al de las estatinas. El tratamiento de coadministración con ambos fármacos ezetimiba y estatinas permite tratar de manera integral las dos fuentes del colesterol produciéndose así una doble inhibición.

La evidencia clínica demuestra los beneficios de la disminución de las cifras de colesterol y basándose en estos beneficios constatados las directrices nacionales e internacionales recomiendan cifras óptimas de colesterol sobre todo teniendo en cuenta que las concentraciones altas de colesterol constituyen un factor de riesgo clave para el desarrollo de enfermedad coronaria.

Las estadísticas actuales en Europa y Estados Unidos indican que aproximadamente la mitad de los pacientes en tratamiento hipolipemiante (y aún más en la población de alto riesgo) no alcanzan las concentraciones objetivo de colesterol. Según los datos que fueron presentados durante las ponencias la enfermedad coronaria afecta a más de 17 millones de personas en el mundo cada año y son la causa de una de cada tres muertes que se producen tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo.

Fuente: Diario Médico
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