Un 20 por ciento de los ancianos que sufren una
fractura de cadera no vuelven a caminar, patología
que tiene una mortalidad del 14 al 36 por ciento,
según Juan Santamaría Ortiz, del Servicio de
Geriatría del Glasgow Royal Infirmary Hospital, en
Gran Bretaña. "De ahí que se requiera una rápida
valoración en el servicio de urgencias y un
traslado inmediato a la sala de traumatología.
Esta valoración preoperatoria ha de ser
multidisciplinar, tanto de las consecuencias de la
propia fractura como del impacto del estrés
consiguiente". Sobre la rehabilitación y alta,
insistió en la movilización precoz, tras valorar
el estado funcional premórbido, la situación
social y la presencia de patología concurrente.
Artrosis y osteoporosis son enfermedades
relacionadas con la fractura de cadera. En este
sentido, José Pérez Venegas, reumatólogo del
Hospital de Jerez, dijo que "debe hacerse una
aproximación médica, física y psicosocial, con el
objeto de mejorar su calidad de vida". La terapia
física y ocupacional, una dieta adecuada, la
protección articular y las medidas posturales han
de ir junto con medidas farmacológicas de acción
lenta que eviten el dolor y la progresión de la
enfermedad.
Criterios de elección
Por su parte, Evaristo Fernández Ruiz, jefe de la
Unidad de Nefrología del Hospital de Puerto Real,
en Cádiz, refiriéndose a la insuficiencia renal en
los ancianos, estableció los criterios de
aplicación de la hemodiálisis o de la diálisis
peritoneal. "Las situaciones que aconsejan la
hemodiálisis son hernias, diverticulosis, cirugía
abdominal previa u ostomías, malnutrición,
agravación de otras patologías o intolerancia a la
glucosa. La diálisis peritoneal continua
ambulatoria se indica cuando hay intolerancia a
bruscas retiradas de líquido en pacientes con baja
reserva cardiaca, cardiopatías isquémicas,
tendencia a las arritmias, complicaciones para un
acceso vascular y aspectos socioeconómicos, como
la distancia al centro de diálisis".
Al plantear los inconvenientes de la hemodiálisis,
Evaristo Fernández citó la enfermedad
cardiovascular, la anemia o las disfunciones del
SNC. Los obstáculos de la diálisis peritoneal
ambulatoria en los ancianos serían disfunciones
incapacitantes del SNC o problemas digestivos y
pérdida de proteínas.
Acerca del trasplante renal, indicó que su riesgo
es predecible y controlable. Mencionó en esta
línea la eventración, mayor incidencia de
complicaciones postoperatorias e infecciones, así
como otros riesgos cardiovasculares. En cuanto a
la supervivencia de los pacientes de diálisis
explicó que existen diferencias entre países y
centros, debido a los diversos criterios de
inclusión y a la morbilidad asociada en cada
lugar. "Los resultados para pacientes mayores de
65 años oscilan entre el 25 y el 52 por ciento, si
bien la supervivencia es algo mejor en los países
del sur de Europa debido a la menor mortalidad
cardiovascular".
Luís Rebelles. Cádiz
Fuente: Diario Médico
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