Notas:
Actividad mental evita la demencia, según estudio sobre el envejecimiento
  

Un libro absorbente o un crucigrama difícil podrían mantener la mente más que ocupada. También podrían conservarla saludable, según un estudio de 21 años de duración sobre los colapsos de la mente en la vejez. El estudio aumenta la evidencia de que estimular la mente puede evitar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, en forma muy similar a como el ejercicio físico puede mantener el cuerpo en buenas condiciones. El estudio fue encabezado por la Universidad de Medicina Albert Einstein de la ciudad de Nueva York y se publicó el jueves en la New England Journal of Medicine. La investigación fue financiada por el Instituto Nacional de la Vejez.
Los investigadores están deseosos de determinar si el mantenerse mentalmente activo puede proteger contra la demencia. Eso proporcionaría una forma sencilla, libre de fármacos, de reducir el riesgo de esta enfermedad discapacitante. “Aproximadamente el 10% de las personas desarrollan demencia entre los 60 y los 70 años. Creo que la hipótesis es lo suficientemente creíble que decidí pasar varios años de mi vida intentando averiguar cuál es el mecanismo, y le recomendaría a nuestro gobierno que gaste millones de dólares procurando descubrirlo”, dijo el doctor David Bennett, neurólogo del Hospital Rush-Presbyterian-St. Luke en Chicago. El ha realizado investigaciones similares.
En el estudio de 469 ancianos realizado por la Universidad Einstein, los que tenían una actividad mental ubicada en el tercio superior tuvieron 63% menor riesgo de sufrir demencia que los que la tenían en el tercio inferior. El participar en una sola actividad un día a la semana redujo el riesgo en 7%.
La idea de usar la mente o perderla no es nueva. Otros investigadores han descubierto evidencia de que la actividad mental puede proteger contra la demencia. Pero es difícil de probar, pues los principios de la demencia sin síntomas obvios pueden provocar que las personas descuiden sus aficiones. Si esto es así, la demencia afecta a las aficiones, y tal vez no sea al contrario. Los investigadores intentaron minimizar la posibilidad al considerar sólo a esas personas que se mantuvieron libres de demencia durante siete años después de unirse al estudio. También intentaron no considerar el papel potencial de la educación y la inteligencia para proteger contra la demencia. El estudio también tomó en cuenta el ejercicio físico. Casi todas las actividades físicas, incluyendo subir escaleras y el ejercicio en grupo, parecieron no ofrecer protección contra la demencia. La única excepción fue bailar con frecuencia, tal vez porque la música de baile capta la atención de la mente del bailarín, insinuó el principal investigador, Joe Verghese, neurólogo de la Universidad Einstein.

Fuente: Associated Press