Notas:
La cirugía de las UPP debe ser previsora para afrontar recidivas
  

Las úlceras crónicas y, fundamentalmente, las originadas por presión se dan con mayor incidencia en ancianos. El origen más común se encuentra en las enfermedades inmunitarias, como artritis reumatoide, esclerodermia y vasculitis; en los trastornos circulatorios (arteriales, venosos y linfáticos) y en los de tipo neurológico. En España predominan las úlceras venosas y las asociadas al pie diabético. La biotecnología está proporcionando tejidos cultivados que abren un nuevo frente de posibilidades terapéuticas para las úlceras cutáneas crónicas o que afectan a pacientes con muy mal estado general.

Julián González Sarasúa, del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario Central de Asturias, se ha referido a las indicaciones quirúrgicas de las úlceras crónicas. En su intervención ha expuesto los datos de una revisión que incluía a 143 pacientes con diagnóstico de úlcera por presión (UPP), 60 con osteomielitis y un caso de pérdida cutánea que fue tratado con un nuevo procedimiento. El seguimiento del primer grupo fue de 15 años.

Dependiendo del tejido afectado y de su etiología, se eligieron los procedimientos más adecuados para la cobertura de pérdida de sustancia. La técnica elegida en el tratamiento de las UPP debe cumplir tres requisitos: "Ser suficiente, duradera y previsora para que nos permita tratar la nueva úlcera o la recidiva; los resultados se consideran buenos si no hay recidiva a los seis años".

Extirpar la lesión
El especialista ha explicado que se consideran osteomielitis crónicas las infecciones con más de seis meses de evolución. En estos procesos el tratamiento quirúrgico debe extirpar el foco de la lesión mediante el desbridamiento, y proporcionar una buena cobertura para potenciar la vascularización de la zona, mejorando la eficacia del tratamiento antibioterápico, que es endovenoso y se mantiene durante un mínimo de cuatro semanas.

González Sarasúa se ha referido a las nuevas posibilidades que abre la biotecnología para la terapia de las úlceras cutáneas crónicas. "Los cultivos de queratinocitos constituyen una nueva terapéutica, tal como vimos en el caso de una paciente en fallo renal y con alteraciones sistémicas generalizadas, donde los cultivos de queratinocitos continuados permitieron el cierre de una úlcera que hubiese conducido a la amputación de la extremidad".

Como conclusiones, el cirujano ha destacado que en las úlceras por presión las técnicas utilizadas deben permitir su reutilización, ser económicas en la cantidad de tejido utilizado y no interferir en el uso de los tejidos vecinos. En el caso de las osteomielitis, la técnica empleada debe permitir la extirpación del foco y asegurar un buen aporte sanguíneo para mejorar la eficacia de la terapia antibiótica.

Fuente: Diario Médico
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