Notas:
Taller enseña a adultos mayores a reírse para mejorar su salud y ánimo
  

Con la idea que la risa es una medicina infalible y una terapia apropiada para vencer algunos males que aquejan a las personas mayores, como la depresión o la soledad, se organizó recientemente en Barcelona un taller de "risoterapia" al que acude una veintena de alumnos. La monitora del curso, Noemí Cierco, explicó a EFE algunos de los pormenores de la técnica que utiliza en el empeño de conseguir que las personas pierdan el miedo al ridículo. La clase empieza con un baile en fila india, en el que los asistentes deben imitar los movimientos del primero de la cola, al ritmo de una música animada, y sin ningún tipo de complejos. Es uno de los ejercicios psicomotores "encaminados a vencer la timidez", asegura Noemí. Otros juegos "buscan la risa directamente", como el de pasar una pequeña tarjeta, de uno en uno y en un gran corro, sólo sujetada por la nariz y el labio superior. "Vaya cosas que nos haces hacer, guapa", le dice una mujer a la monitora ante la dificultad de la prueba. El ejercicio de construir historias con las frases de cada uno de los participantes es uno de los más divertidos, y también de los más saludables -ya que enciende la imaginación, que se pierde con los años-. Entre aplausos y carcajadas, se pasa "de una vaca suiza que llevaba una peluca rubia" a "una princesa que renunció a su trono para irse al desierto". Antoni y Rosa, dos ancianos que se inscribieron en el taller "por curiosidad", creen que "es difícil romper con la timidez del comienzo", pero ahora reconocen que les gusta y que es una gran idea.
La risoterapia puede tener un objetivo lúdico -como en el caso del taller- o utilizarse para curar la depresión o contrarrestar los efectos de otras enfermedades, y por eso, se prevé que en un tiempo los especialistas en la materia ocupen un lugar en los hospitales, sobretodo en tratamientos geriátricos y oncológicos. La importancia de la risa para el ser humano ya se hallaba recogida en la filosofía china del Tao o en la rama judía de los Jasimin, cuyos sacerdotes introdujeron la ironía y la diversión en unos usos religiosos algo grises. En el campo de la ciencia, el médico Francois Rabelais ya aseguró en el siglo XVI que "la risa es propia del hombre", y en la actualidad, el psiquiatra William Fry considera que "tres minutos de risa al día equivalen a diez minutos de remar enérgicamente, y que el efecto de un solo minuto es el mismo que el de 45 minutos de relajación".
Según la monitora del taller, una risa sincera y abierta, la única realmente efectiva, es capaz de mover 400 músculos del cuerpo humano, y es una facultad que se pierde con el tiempo, ya que los bebés son capaces de reír 500 veces en un solo día, y los adultos solo entre 100 y quince.


Fuente: Agencia EFE