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El número de
fracturas de cadera se triplicará desde 2003 hasta
2050, según indicó hoy el catedrático de la
escuela de Fisioterapia y jefe de sección de
traumatología y cirugía ortopédica del Hopital
Clínico de Valencia, Tomás Jolin, en la
presentación del estudio realizado por el Consejo
Asesor Científico del Colegio de Médicos de
Valencia, 'Osteoporosis, epidemia de la tercera
edad'.
La rotura de cadera, primera manifestación clínica
de la enfermedad, es una de las consecuencias más
graves de la osteoporosis y se debe a la fractura
que se produce en el tercio superior del fémur,
provocada por la disminución de la densidad ósea,
que también es responsable de la fractura
vertebral, de muñeca y de húmero, frecuentes en
los pacientes que padecen esta enfermedad.
El catedrático de la escuela de Fisioterapia
advirtió que desde 1960 a 1980 prácticamente se
duplicaron las cifras de fractura de cadera y que
"casi el 20 por ciento de las camas hospitalarias
son ocupadas, en la actualidad, por pacientes
afectados de fracturas de cadera".
De este modo, las fracturas de cadera representan
"un problema epidemiológico, asistencial y
económico", indicó Jolin, quien añadió que "cada
20 segundos una persona sufre una fractura de
cadera a consecuencia de la osteoporosis, y de
ellas una quinta parte muere en los tres primeros
meses". Estos datos, recogidos en el estudio
muestran lo que, según el doctor Jolin, supone una
"epidemia silenciosa".
Además, el doctor Tomás Jolin aseguró que en
España hay entre 33.000 y 40.000 fracturas de
cadera al año y de esos pacientes "entre el 15 y
el 20 por ciento mueren, mientras que un alto
porcentaje va a sufrir pérdida de movilidad debido
a las fracturas y deterioro funcional del
individuo".
Otro dato del estudio es la diferencia de casos
que existen entre los hombres y las mujeres, ya
que la osteoporosis es casi tres veces más
frecuente en la mujer que en el hombre.
Ante el elevado número de fracturas, Tomás Jolin
destacó como fundamental "la prevención en esta
enfermedad a través del diagnostico precoz, los
hábitos y la dieta saludable y el ejercicio
físico".
La densitometría, según explicó Jolin, es una
prueba diagnóstica que consiste "en una medición
muy precisa de la osteoporosis y es una técnica
que cada vez se va a utilizar más en el método
diagnóstico de la osteoporósis".
Mediante esta prueba, se puede predecir el riesgo
de sufrir una fractura en mujeres que tienen
predisposición a ello, como las mujeres post
menopáusicas o personas con factores de
riesgo--historia familiar de osteoporósis,
menopausia temprana, abuso del alcohol o tabaco--.
Jolin destacó que es el aumento de la esperanza de
vida lo que ha hecho aumentar la enfermedad de la
osteoporosis, ya que "el 95 por ciento de las
mujeres llegan a la menopausia y las mujeres se
van a pasar 25 o 30 años de su vida, el tercio de
la vida, en el climaterio".
Por ello, el catedrático de la escuela de
fisioterápia y jefe de sección de traumatología y
cirugía ortopédica del Hospital Clínico destacó
que lo fundamental para esta enfermedad es "la
prevención", y esto se consigue "con una dieta
equilibrada basada en la ingesta considerable de
leche y lácteos", y señaló que "es muy importante
sobre todo en las niñas que son unas potenciales
pacientes de esta enfermedad".
Además, Jolín indicó los hábitos sanos para
prevenir esta enfermedad y destacó como factores
que potencian la osteoporosis "el tabaco, el
alcohol y el café", sustancias que sobre todo "se
han de prevenir en la adolescencia que es cuando
se adquieren estos hábitos", agregó. MAYORES DE 60
AÑOS
Según explicó Jolin, un 20 por ciento de personas
entre los 60 y 65 años sufre caídas que producen
la fractura de cadera y entre los 80 y 85 años
caen al suelo el 33 por ciento. Esta es la franja
de edad, según explicó Jolin, más vulnerable ya
que "los mayores pierden la masa muscular y, por
tanto, al caerse, el efecto amortiguador que esta
realiza sobre los huesos".
Por ello, otro de los factores de prevención
consisten en la actividad física moderada, por que
"el ejercicio físico parece ser que interviene
mucho en la mejora de los reflejos de los
pacientes y de la autoestima, ya que de esa manera
mejoran para no caerse y de ese modo se evitan
posibles fracturas", indico Jolin.
Una de las actividades fundamentales que Jolin
aconsejó para los mayores de 65 años fue "andar"
además de "evitar obstáculos en sus casas, suelos
deslizantes o alfombras".
Fuente: Europa Press |