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La nicotina
mejora, a partir del sexto mes de utilización, el
estado de los enfermos de Parkinson en un 50 por
ciento, según señaló Gabriel Villafane, neurólogo
del hospital Henri Mondor de París, que investiga
desde hace cinco años este tratamiento, entre
cuyas ventajas destaca también su capacidad para
paralizar el desarrollo de la enfermedad.
Villafane, que ofreció hoy una conferencia en el
Instituto de Estudios Portuarios de la capital
malagueña, organizada por la Asociación de
Parkinson de Málaga (Pama), destacó lo beneficioso
de este tratamiento, ya que la mejora en un 50 por
ciento del Parkinson produce, asimismo, la
reducción en un porcentaje similar de los fármacos
tradicionales.
Estos, tal y como matizó, provocan numerosos
efectos secundarios y no impiden que la enfermedad
progrese, algo que sí hace la nicotina, ya que
esta sustancia favorece la fabricación natural de
dopamina, cuya deficiencia se relaciona con esta
dolencia.
Estos resultados, pioneros, según el experto, se
derivan de la terapia realizada por una serie de
neurólogos del hospital Henri Mondor de París
sobre un total de seis enfermos de Parkinson, que,
tras someterse durante seis u ocho meses al
tratamiento con nicotina, han experimentado una
mejora de un 50 por ciento, "según las tablas
universales", señaló Villafane a Europa Press.
A estas personas se les ha administrado nicotina
pura transdérmica, cuyos efectos colaterales se
reducen, y "sólo en ocasiones", a náuseas,
hipotensión y nerviosismo, aspectos que se
muestran durante no más de un mes y que pueden ser
controlados "perfectamente", dijo Villafane.
En este sentido, el investigador manifestó que los
medicamentos tradicionales, entre los que destaca
la dopamina sintética y el agonista dopaminérgico,
producen efectos secundarios "mucho más severos",
entre los que destacó los movimientos
involuntarios; "a la larga, más o menos tras seis
años de administración --precisó--, estos fármacos
producen la muerte de las células, lo que deriva
en esos movimientos involuntarios". "ANTIESTRES
OXIDATIVO"
La nicotina, que es "un antiestrés oxidativo,
impide, por tanto, el envejecimiento prematuro de
las células", y puede ser considerado, por tanto,
como "un medicamento", manifestó este neurólogo,
que está dispuesto a seguir trabajando con el
objetivo de que la mejora en el desarrollo de la
enfermedad sea "mucho mayor".
El tratamiento con nicotina se encuentra en su
última fase de investigación, según Villafane,
quien añadió que las autoridades sanitarias
francesas lo aprobarán en 2004, siendo su objetivo
que un laboratorio lo comercialice a nivel
mundial, así como que sea asumido por la Seguridad
Social.
Asimismo, el neurólogo del hospital Henri Mondor
de París aseguró que el tratamiento con nicotina
sería beneficioso no sólo para el Parkinson, sino
también para otras enfermedades neurodegenerativas
como el Alzheimer. De hecho, señaló que al
respecto se está investigando en centros sobre
todo de Londres.
Por todo ello, Villafane se mostró orgulloso de su
investigación, ya que "es la primera vez en la
historia de la neurología" que se ofrece una
solución de estas características a enfermedades
neurodegenerativas, teniendo en cuenta sobre todo
que de los cerca de 15 productos
antiparkinsonianos que, actualmente, hay en el
mercado, "ninguno de ellos ofrece resultados
reales".
La Asociación de Parkinson de Málaga, que se fundó
en 1997, cuenta con cerca de 150 socios, de los
que unos cien son enfermos y el resto, familiares,
manifestó su presidente, Juan Francisco Melgar,
que añadió que en la provincia malagueña hay más
de un millar de casos reconocidos, a los que se
suman otros de los que no se tiene constancia.
La enfermedad de Parkinson es un trastorno
degenerativo que afecta al sistema nervioso
central y, más concretamente, a las áreas del
cerebro encargadas de coordinar y controlar la
actividad, el tono muscular y la motricidad,
constituyendo la segunda dolencia
neurodegenerativa más frecuente en España.
Fuente: Europa Press |