|
La mayoría de
hospitales españoles han empezado a aplicar en el
último año un dispositivo recubierto de fármaco
para tratar a pacientes con enfermedades
cardiaco-coronarias. Esta terapia consiste en
implantar en la arteria enferma un pequeño tubo de
malla de alambre denominado ´stent´ que se encarga
de mantenerla abierta evitando que se vuelva a
obstruir.
El ´stent´ empezó a generalizarse en España en
1990 como alternativa a la intervención quirúrgica
y para reducir las recaídas. Con esta técnica la
posibilidad de sufrir una nueva obstrucción de la
arteria es de un 20 por ciento mientras que con
otras terapias la mitad de pacientes volvían a
recaer según informó hoy a Europa Press el jefe de
la sección de Hemodinámica del Hospital Gregorio
Marañón de Madrid Eulogio García.
En el último año se han empezado a introducir los
primeros ´stents´ recubiertos de fármacos que
disminuyen "todavía más la posible obstrucción de
la arteria" explicó García. "La liberación del
fármaco impide que la cicatriz que se forma en la
arteria tras implantar el ´stent´ vuelva a
estrechar esta vía" añadió este experto.
2.500 PACIENTES EN ESPAÑA.
El primer ´stent´ liberador de fármaco
comercializado por Johnson & Johnson se aprobó en
España en mayo del año pasado y el segundo
producido por Boston Scientífic se empezó a
introducir el pasado mes de marzo. Los pacientes
diabéticos con mayor riesgo de recaída son
"algunos de los mejores candidatos para recibir
estos dispositivos" según García.
Los cirujanos españoles ya han aplicado estos
nuevos ´stents´ que todavía no han sido aprobados
en Estados Unidos a 2.500 pacientes explicó el
Jefe de la Sección de Hemodinámica del Hospital de
Sant Pau de Barcelona José María Augé. Los
expertos prevén que en 2006 la mitad de ´stents´
que se implanten en España sean "liberadores de
fármacos" especificó.
OBSTÁCULO ECONÓMICO.
El principal obstáculo para la generalización de
estos dispositivos recubiertos de fármaco sigue
siendo el coste económico explicó García. El
precio de estos nuevos ´stents´ oscila entre los
1.800 y 2.400 euros y son un 70 por ciento más
caros que el dispositivo sin fármaco explicó
García.
Con la finalidad de debatir e intercambiar
experiencias sobre la aplicación de los ´stents´
recubiertos de fármaco unos 50 cardiólogos de los
principales hospitales españoles se reunieron hoy
en Barcelona. La mayoría de cardiólogos consideran
que el coste de dichos dispositivos se reducirá
cuando aumente el número de empresas que lo
comercialicen
Fuente:
Medicina TV
www.medicinatv.com |