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Estas nuevas
tecnologías fueron presentadas durante un
encuentro internacional de especialistas de
Intervencionismo Mínimamente Invasivo, que se
desarrolló en Buenos Aires.
"Durante el congreso se presentaron los nuevos
materiales acrílicos que llegan para suplantar a
las anteriores generaciones de estos productos,
que se utilizan en la vertebroplastía", explicó el
neurocirujano Alejandro Musacchio, del Instituto
Médico Eneri de Buenos Aires. Subrayó el
especialista que "también se exhibieron nuevas
elementos tecnológicos, cada vez más precisos y
complejos, que mejoran el procedimiento".
Del congreso participaron médicos de distintas
especialidades de todo el país y especialistas de
Estados Unidos, Suiza, Israel, Brasil, Portugal,
Francia y Alemania. "La vertebroplastía es la
inyección percutánea (a través de la piel) de un
cemento acrílico especial (el polimetil-metacrilato)
en el cuerpo vertebral, para estabilizarlo",
explicó Musacchio.
El cemento acrílico "repara las microfracturas y
elimina el dolor vertebral, pues refuerza el hueso
fracturado. También previene futuros colapsos
vertebrales".
Para realizar el procedimiento "se utiliza
anestesia local y sedación, y es seguido por
monitores y equipos de fluroscopía, que permiten
observar la ubicación exacta de la aguja dentro de
la vértebra".
La intervención "dura aproximadamente dos horas,
no requiere la internación posterior del paciente,
que puede retornar pocos días después a sus
actividades", dijo el especialista. Musacchio
indicó que "la vertebroplastía percutánea fue
desarrollada inicialmente en los años '80 en
Francia, por el doctor Jacques Theron, de la
Universidad de Caen, y en Suiza, por los
especialistas Jean Baptiste Martin y Daniel
Rufenacht, ambos de la Universidad de Ginebra".
"Durante los últimos ocho años, esta técnica
experimentó una gran expansión. En los Estados
Unidos se realizan hoy cerca de 600 mil
vertebroplastías por año y la Argentina es
precursora en América Latina, razón por la cual se
realiza en nuestro país este encuentro
internacional", destacó el neurocirujano.
La osteoporosis, también denominada "enfermedad
silenciosa", produce la progresiva debilidad ósea
sin sintomatología. Entre los factores que
"incrementan la posibilidad de desarrollarla se
encuentran: ser mujer (en el 80 por ciento de los
casos los pacientes son mujeres), edad avanzada,
antecedentes familiares de la enfermedad, bulimia
o anorexia, dietas pobres en calcio y
sedentarismo".
Como se trata de una enfermedad sin
sintomatología, apuntó el especialista, "los
pacientes generalmente no saben que la padecen,
hasta que un simple golpe o caída provoca una
fractura ósea, que por lo común ocurre en la
cadera, las muñecas o en las costillas, aunque el
sitio más habitual es en las vértebras, los huesos
que forman la columna vertebral". "Estas fracturas
compresivas -precisó Musacchio- se producen cuando
las vértebras afectadas se colapsan, en la mayoría
de los casos en el sector medio (zona torácica) o
inferior (zona lumbar) de la columna vertebral".
Este colapso provoca un intenso dolor de espalda,
y cuando se colapsa más de una vértebra se
producen deformidades, pérdida de postura e
imposibilidad de moverse. (Fuente: La Capital de
Mar del Plata)
Fuente:
Healthig News
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