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Expertos
destacaron en Madrid las posibilidades que ofrecen
la terapia celular y génica en modelos animales
para abrir otras vías para el tratamiento de la
enfermedad de Parkinson. Estudios de este tipo ya
se están llevando a cabo en España con ratas y
monos.
Según la doctora Rosario Luquin del Servicio de
Neurología de la Clínica Universitaria de Navarra
que ha participado en una rueda de prensa con
motivo del Día Mundial de la enfermedad de
Parkinson el próximo 11 de abril la terapia
celular consiste en intentar restituir las células
del cerebro que un paciente con la enfermedad de
Parkinson va perdiendo.
Por otro lado explicó que la terapia génica
consiste en lograr que determinadas células del
cerebro sinteticen una proteína concreta que en
condiciones basales no sintetizan. Esto se
consigue mediante la administración de ´virus
atenuados´ no patógenos para el hombre a los que
se les inserta un determinado gen que a su vez lo
trasmitirán a la célula nerviosa cuando la
infecten proporcionándole la capacidad de
sintetizar una determinada proteína.
Para la doctora Luquin existen dos problemas
respectivamente a estos dos tipos de terapias: en
cuanto a la de tipo celular el inconveniente es
encontrar el tipo de célula adecuada para
implantar en el cerebro humano ya que los
implantes realizados con diferentes tipos
celulares han desembocado en resultados muy
dispares.
Respecto a la terapia génica la gran limitación
existente en el momento actual es su inseguridad
ante la posibilidad de que los virus produzcan una
infección cerebral o encefalitis según indicó la
doctora.
Por su parte el doctor Javier López del Val del
Servicio de Neurología del Hospital Clínico de
Zaragoza ha hecho un llamamiento animando a que la
sociedad se informe acerca de esta enfermedad ya
que no son conocidos todos los síntomas que
provoca tanto por parte de los médicos como por
parte de la población y esto sólo perjudica a la
detección y el pronto tratamiento. Además los
enfermos a veces son tratados con un cierto desdén
y ésto debido al carácter psicológico de la
enfermedad sólo acentúa el factor depresivo.
Por otro lado Consuelo Busto presidenta de la
Federación Española de Parkinson denunció que la
carencia de neurólogos en los servicios de
urgencias de los hospitales es contraproducente ya
que algunos enfermos no diagnosticados aparecen
con síntomas que previamente no se asocian a esta
enfermedad.
El doctor López del Val hizo hincapié en la
necesidad de que la población sepa que no existe
cura todavía para esta enfermedad. Tampoco se
conocen con exactitud los factores desencadenantes
de la patología. Añadió que ya se han
comercializado nuevos fármacos que optimizan el
tratamiento tradicional. A su juicio la
coadministración de levodopa y el inhibidor de la
COMT entacapona alarga la respuesta al tratamiento
con levodopa que permite a los pacientes un mejor
control de su función motora y que realicen mejor
actividades cotidianas como caminar vestirse y
hablar.
El Parkinson afecta a una de cada 1.000 personas
en todo el mundo (aunque algunos estudios tienden
a duplicar las cifras) y se convierte así en la
segunda enfermedad neurogenerativa en las personas
mayores. En España puede haber entre 75.000 y
85.000 afectados según la Federación Española de
Parkinson..
Fuente:
Europa Press |