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Artrosis,
artritis reumatoide y reumatismos departes blandas
acaparan la mayoría de enfermos reumáticos. Su
tratamiento exige analgésicos y antiinflamatorios,
donde los AINE han demostrado su eficacia, y
también los efectos adversos que conllevan,
consecuencias que, "en casos extremos pueden
provocar la muerte", ha asegurado Juan
Gómez-Reino, jefe del Servicio de Reumatología del
Hospital Clínico de Santiago de Compostela.
Juan Ignacio Arenas, jefe del Servicio de
Digestivo del Hospital de Donostia, ha
puntualizado, que "de los mil europeos que
diariamente exigen ingreso hospitalario por
hemorragia digestiva, 400 son provocadas por el
consumo de AINE, y el 10 por ciento mueren".
Estas adversidades llevan a tener que suspender el
tratamiento con AINE. Una alternativa eficaz son
los inhibidores específicos de la COX-2 (coxibs),
cuyo análisis de seguridad está recogido en un
informe desarrollado por el Instituto de Estudios
Médico Científicos (Inesme), y que se ha
presentado en Madrid. Según Jesús Honorato,
director del Servicio de Farmacología Clínica de
la Clínica Universitaria de Navarra y presidente
del Inesme, "el informe aborda la seguridad de
estos fármacos desde todas las perspectivas que
puedan condicionar su empleo con el fin de
trasladar a los facultativos con conceptos que
puedan facilitarles la elección del tratamiento
más adecuado para cada paciente".
En lo que respecta a los beneficios
gastrointestinales, Arenas ha subrayado que
"provocan menos úlcera confirmadas
endoscópicamente y reducen la incidencia de
hemorragias, cuyo riesgo es igual al que conlleva
el paracetamol".
Efecto vascular
Manuel Luque, jefe de la Unidad de Hipertensión
del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, ha
recordado el efecto que sobre la tensión arterial
ejercen algunos AINE. Sobre los coxibs ha
precisado que "el celecoxib en pacientes
hipertensos ha demostrado una elevación de un
milímetro de mercurio de la presión sistólica. Sin
embargo, con rofecoxib se han detectado
elevaciones sistólicas de 5 milímetros de
mercurio". Con todo, ha matizado que "los
resultados indican que debemos incrementar un poco
el tratamiento antihipertensivo".
Para Honorato, este hecho revela que, "aunque sean
fármacos perteneciente a la misma familia, no son
iguales, por lo que debemos tener presentes esas
diferencias a la hora de tratar a los pacientes".
Y es que una elevación del 5 milímetros de
mercurio conlleva un 20 por ciento más de ictus,
aspecto que no debe olvidarse si se tiene presente
que, "en muchos casos, se trata de enfermos
mayores, en los que coexisten la enfermedad
reumática y la HTA, que afecta a un tercio de la
población mayor de 60 años".
Luque también ha explicado que los coxibs ejercen
otros beneficios cardiovasculares, como una
disminución de la LDL oxidasa, descenso de la PCR.
Fuente:
Diario Médico
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