Notas:
Nueva droga muestra resultados prometedores contra el mal de Parkinson
  

Las pruebas preliminares para comprobar la seguridad de un fármaco en personas con el mal de Parkinson sorprendieron a los científicos cuando los cinco pacientes participantes mostraron mejoras apreciables. La droga elimina los períodos de inmovilidad que afectaron el 20% del tiempo a los pacientes antes del tratamiento y redujo o eliminó los movimientos involuntarios característicos de la enfermedad, dijo el profesor Clive Svendsen, de la Universidad de Wisconsin-Madison. Además, los sentidos mejoraron en tres de los pacientes que habían perdido la facultad del sabor o el olfato. Aunque se requieren más pruebas los descubrimientos, que serán anunciados el lunes en la edición electrónica de la revista Nature Medicine, han entusiasmado a los investigadores.
“Los cinco pacientes mostraron mejoría, algunos más que otros. Algunos síntomas fueron más afectados”, dijo Svendsen, uno de los investigadores. “Los resultados indican que la droga, GNDF, merece la pena estudiarla muy cuidadosamente”, como posible tratamiento contra la enfermedad de Parkinson, agregó. El doctor Michael Zigmond, de la facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, que ha estudiando la dolencia desde hace 30 años, aunque no integró el equipo investigador, quedó entusiasmado con el informe. “Creo que este estudio es el avance más excitante en el tratamiento de la enfermedad del Parkinson aparecido en años”, indicó. “Creo que los hallazgos encierran un potencial tremendo que van más allá de tratar los síntomas de la enfermedad para tratar las causas de la dolencia”.
El mal de Parkinson es una dolencia progresiva del sistema nervioso que afecta a unos 1,2 millones de personas en Estados Unidos y Canadá. Entre los síntomas figuran los temblores, rigidez del cuerpo y dificultades de movimiento. El antiguo campeón mundial de los pesos pesados Muhammad Alí, el actor Michael Fox, y la anterior secretaria de Justicia, Janet Reno, sufren de Parkinson. Aunque no es conocida la causa de la enfermedad, la mayoría de los síntomas obedecen a la falta del componente químico cerebral dopamina. La mayoría de los fármacos empleados para tratar la enfermedad restauran la dopamina o imitan su comportamiento, pero no tienen efectos permanentes. El estímulo profundo del cerebro, mediante el empleo de electricidad, también es utilizado como terapia.
En la nueva prueba, a los cinco pacientes les fue implantada una minibomba bajo la piel, con un tubo conectado a un área del cerebro, el putamen. Las pruebas demostraron que pese a que ciertas células en esa zona reaccionaron ante la dopamina, no utilizaron el producto químico. La bomba envía un flujo continuo de GDNF a la zona afectada. El GDNF es vital para el desarrollo y mantenimiento de esas células y las pruebas humanas fueron planeadas después que el fármaco mostró síntomas prometedores en ratones de laboratorio y primates con Parkinson.


Fuente: Associated Press