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Un protector externo de cadera podría reducir
el riesgo de fractura que padecen personas de edad
avanzada, fundamentalmente las que se encuentran
debilitadas. Durante el seguimiento, las personas
que utilizaron este dispositivo, diseñado
anatómicamente, registraron menor incidencia de
fractura de cadera, una de las más comunes entre
la población anciana de todo el mundo y que más
invalideces produce.
En adultos de edad avanzada debilitados, el riesgo
de fractura de cadera puede reducirse con la
utilización de un protector de cadera externo
diseñado anatómicamente, según los resultados de
un estudio que se publica hoy en The New England
Journal of Medicine.
Un equipo finlandés asignó aleatoriamente a 1.801
adultos de edad avanzada, ambulatorios aunque
debilitados (1.409 mujeres y 392 varones con una
edad media de 82 años) en una proporción 2:1 a un
grupo que utilizó una protección de cadera y a
otro que actuó como control.
Seguimiento
En el análisis se registraron las fracturas de
cadera y todas las demás fracturas hasta el final
del primer mes completo después de que se
produjeran 62 fracturas de cadera en el grupo
control. Se comparó además el riesgo de fractura
en función del hecho de llevar puesto el
dispositivo en el momento de la caída.
Según los resultados, dados a conocer por Pekka
Kannus, autor principal del estudio y director del
Centro de Investigación de Accidentes y
Traumatología, en Tampere, Finlandia, en el
transcurso del seguimiento sufrieron una fractura
de cadera 13 individuos del grupo asignado al
protector de cadera, fabricado por una empresa
finlandesa, en comparación con 67 individuos
asignados al grupo control.
Las incidencias de fracturas de cadera respectivas
fueron de 21,3 y de 46 por mil personas-año
(riesgo relativo de los individuos asignados al
protector, 0,4; intervalo de confianza del 95 por
ciento, 0,2 a 0,8; P= 0,008). El riesgo de
fractura pélvica fue ligero, aunque no
significativamente inferior, en el grupo asignado
al protector de cadera que en el grupo control (2
individuos y 12 individuos, respectivamente,
presentaron fracturas pélvicas).
Riesgo similar
El riesgo de sufrir otras fracturas fue similar en
ambos grupos. Cuatro individuos del grupo asignado
al protector de cadera (de 1.034 caídas ocurridas)
sufrieron una fractura de cadera mientras llevaban
puesto el protector y 9 individuos (de 370 caídas
ocurridas) la sufrieron mientras no lo llevaban
puesto (riesgo relativo, 0,2; intervalo de
confianza del 95 por ciento, 0,05 a 0,5; p=0,002).
(N Engl J Med 2000;313: 1.506-1.513).
Personas fragiles
A
pesar de las limitaciones propias de la
investigación llevada a cabo por el equipo de
Pekka Kannus, del Instituto para la Investigación
y Promoción de la Salud, de la Universidad de
Tampere, en Finlandia, el mensaje del trabajo es
claro. Según Laurence Rubenstein, del Centro
Médico de Veteranos de Los Angeles, en Estados
Unidos, los protectores de cadera proporcionan un
nuevo método para reducir el riesgo de fractura de
cadera.
"Su empleo puede resultar especialmente útil en
aquellas personas con un mayor riesgo de sufrir
estas lesiones -personas con osteoporosis o con
debilidad muscular- y para aquellos individuos que
residen en instituciones sanitarias, debido a que
presentan una mayor fragilidad". Ahora bien, el
experto reconoce la necesidad de llevar a cabo una
investigación mayor para mejorar el acoplamiento
de los protectores de cadera y con el objetivo de
definir qué grupos de personas van a ser los que
se beneficien en mayor medida.
DM. Nueva York
Fuente: Diario Medico.com
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