Notas:

No importan los años
El envejecimiento se rodea de falsas creencias 
que revierten en peores cuidados

  
Casi todas las publicaciones médicas dedican su espacio este mes al tema del envejecimiento, para llamar la atención sobre un tema crucial a medida que la edad de la población avanza.

Este mes 91 revistas médicas de todo el mundo se han puesto de acuerdo para hablar de envejecimiento. El motivo es simplemente llamar la atención sobre un aspecto importante a medida que la población mundial se hace más vieja. Por otro lado, el objetivo de los expertos es desdramatizar: hacerse viejo no es tan malo como pueda parecer a los ojos de la cultura occidental, donde se reverencia casi hasta el absurdo la juventud.

El último número de The Lancet está dedicado casi por entero a este tema.

El doctor Graham Mulley, un experto en geriatría del St. James University Hospital de Leeds, en el Reino Unido, cree que el envejecimiento está rodeado de mitos falsos que hay que eliminar y que repercuten en un peor conocimiento de la tercera etapa de la vida, tanto por parte de los pacientes como de los propios galenos.

Según este geriatra, ver la etapa del envejecimiento con malos ojos hace que se tengan conceptos equivocados, como por ejemplo que la rehabilitación en edades avanzadas es poco efectiva o que la Medicina Geriátrica es una profesión frustrante y que ofrece pocas recompensas.

Así, los expertos opinan que hay unos cuantos mitos falsos que sería conveniente desbancar:

LA EDAD TIENE LA CULPA DE TODO

En medicina geriátrica hay una serie de frases prohibidas como "Eso es la edad" o "¿Qué esperabas a tus años?". Pero no se pueden achacar todas las alteraciones al envejecimiento, aunque es evidente que los riesgos de ciertas enfermedades aumentan con los años (como la fractura ósea) y que hay otras patologías -en realidad muy pocas- que acaban desarrollándose si se vive lo suficiente (como las cataratas).

"Nosotros no perdemos los dientes por causa de la edad sino por la caries y por la enfermedad periodontal. La pérdida de fuerza y masa muscular se debe a la falta de ejercicio. Y aunque con el paso de los años se pierde la capacidad para oler, esto no es uniforme y depende de los casos. Las personas con 70 u 80 años todavía pueden oler una rosa", asegura Mulley.

"Si una enfermedad fuese debida sólo al envejecimiento se convertiría en algo muy común y sería algo universal al final de la vida. Afectaría por igual a personas de todas las razas y en todos los tiempos", añade el doctor Mulley.