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En un estudio
realizado en España sobre neumonía adquirida en la
comunidad en pacientes ancianos que ha sido
publicado recientemente en la revista European
Respiratory Journal, se demuestra que el neumococo
es el principal agente responsable, y uno de cada
4 pacientes tiene una neumonía por un agente
'atípico', por lo que los tratamientos empíricos
tienen que tener en cuenta fundamentalmente estas
etiologías.
El estudio se ha hecho en 16 hospitales diferentes
de España, e incluyó 503 pacientes mayores de 65
años con neumonía extrahospitalaria. El objetivo
del estudio era valorar las principales causas
etiológicas de la enfermedad, su forma de
presentación, su evolución así como determinar los
factores pronósticos.
La edad media de los pacientes estudiados fue de
76 años, y un 34% tenían más de 80 años. El 65% de
los pacientes estudiados tenían una buena
situación física (Karnofsky de más de 80 puntos),
y un 85% de ellos tenían una o más enfermedades
subyacentes en el momento del diagnóstico. A
diferencia de lo que se ha dicho clásicamente, la
forma de presentación en la mayoría de los casos
fue típica, y más del 80% de los pacientes tenían
síntomas respiratorios y una clínica recortada en
el tiempo de unos 5 días de evolución.
Sólo se llegó al diagnóstico microbiológico en el
40% de los casos (33% diagnóstico definitivo y 7%
presuntivo puesto que únicamente se obtuvo
aislamiento en el esputo). El 49% de los casos con
diagnostico bacteriológico tenían un neumococo,
seguidos de un 14% con H influenzae y un 10% con L
pneomophila. Un 6% de los pacientes tenían una
Pseudomonas aeruginosa. El 20% de los pacientes
padecerieron una neumonía por gérmenes atípicos o
virus.
La mayoría de los sujetos fue tratado con
betalactámicos o quinolonas. Un 52% recibió
tratamiento en monoterapia, fundamentalmente con
cefalosporinas de tercera generación,
aminopenicilinas o cefalosporinas de segunda
generación. Un 39% recibió tratamiento combinado
de betalactámicos y macrólidos. El 25% de los
casos precisó alguna modificación de la pauta
antibiótica, bien por los hallazgos
microbiológicos obtenidos, o bien por la
intolerancia al tratamiento. Sólo un 10% de los
tratamientos tuvo que retirarse por fallos.
El 11% de los pacientes fallecieron. No se
encontró relación entre la etiología del paciente,
la edad o la comorbilidad y la muerte. Los
factores de mal pronóstico fueron la situación
previa al ingreso (encamamiento), la alteración
del nivel de conciencia en el momento agudo de la
enfermedad, tener una creatinina mayor de 1.4 mg/dL
al ingreso, y la presencia de shock o fallo renal
agudo durante la evolución de la enfermedad. Los
escalofríos y el ínidce pO2/FiO2 mayor de 200
fueron factores de buen pronóstico.
Este artículo nos dibuja como es la situación
actual de los pacientes ancianos con neumonía en
nuestro país: un cuadro clínico que no se
diferencia mucho del que aparece en los pacientes
más jóvenes, con una tasa de neumonías atípicas
superior a lo que pensábamos, y con una respuesta
al tratamiento adecuada si se cubren las
principales etiologías. Teniendo en cuenta estos
datos, y con los recientes artículos publicados de
la eficacia de la sinergia entre betalactámicos y
macrólidos en ciertas situaciones, parece que las
nuevas guías acabarán indicando esta asociación
como tratamiento empírico para cubrir bien el
espectro, incluso en pacientes ancianos.
Fuente: El
Mundo Salud
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