Notas:
La IL-10 podría ser un marcador pronóstico en el ictus isquémico
  
Los mecanismos implicados en la progresión del infarto cerebral isquémico no están del todo descritos. Por lo que respecto al daño cerebral, se caracteriza por una respuesta aguda inflamatoria de tipo local mediada por citocinas. Ahora investigadores españoles han dado con la función que desempeña la interleucina 10 (IL-10) y su probable utilidad en el desarrollo de futuras estrategias farmacológicas en estos casos.

Investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi y Sunyer (Idibaps), del Hospital Clínico de Barcelona, han demostrado que la interleucina-10 puede ser un nuevo factor pronóstico de la gravedad de un infarto cerebral. El equipo catalán ha analizado en qué medida está involucrado este agente antiinflamatorio en el infarto cerebral humano.

El estudio, publicado en la edición electrónica de Stroke, se basó en una muestra de 231 pacientes con infarto isquémico y 43 controles. Las muestras de sangre analizadas se recogieron en la mitad de los casos del grupo a las seis horas del momento del ingreso de los pacientes. El 80 por ciento de los pacientes fue controlado mediante este sistema a las doce horas del ingreso. Tras la evaluación de los diferentes análisis, se comprobó que "una baja concentración de IL-10 en plasma se asocia con un mayor deterioro de la zona afectada por la isquemia", según Angel Chamorro, uno de los autores del trabajo.

Los pacientes que reflejaron bajos niveles de IL-10 en sangre durante las primeras horas tras el infarto eran tres veces más propensos a empeorar sus síntomas neurológicos; en concreto, concentraciones inferiores a 6 picogramos por mililitro se ascociaban con empeoramiento clínico a las 48 horas.

Los resultados son preliminares. Su utilidad para la praxis clínica se traduce en la posibilidad de plantear estudios con agentes farmacológicos que impliquen potenciar la acción de la citocina antiinflamatoria. La IL-10 es un agente antiinflamatorio producido por células del sistema inmune. En modelos animales se había demostrado que interviene en daños cerebrales producidos por infarto cerebral.

La importancia estriba en que se ha comprobado ahora el efecto neuroprotector en humanos. El infarto cerebral supone una muerte celular generada por la coagulación, produciéndose una reacción inflamatoria en cascada. La IL-10 es específica en este proceso. En el trabajo han participado también expertos del Hospital Josep Trueta, de Gerona, y del Germans Trias y Pujol, de Badalona.

Existía evidencia de que la IL-10 era un marcador de deterioro neurológico y por ello es posible diferenciar las características del mecanismo antiinflamatorio. Incluso ante niveles bajos de esta sustancia, se ha considerado que puede estar aumentado el riesgo de desarrollar síndromes vasculares inestables. De confirmarse esta asociación, los científicos especulan con la posibilidad de prevenir el infarto administrando la interleucina en pacientes de riesgo.

Acido úrico
El Clínico de Barcelona ha trabajado en otro estudio relacionado con éste. En dicha ocasión se comprobó que en los pacientes con ictus isquémico agudo se detectaba un aumento de pronóstico clínico favorable por cada incremento de ácido úrico, lo que venía a reforzar la teoría del daño oxidativo en este tipo de evento isquémico. Se consideró entonces que el ácido úrico, al ser un antioxidante natural, podría combatir el daño producido por el exceso de radicales libres en el cerebro.


Fuente: Diario Médico
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