Notas:

El incremento matutino de TA en hipertensos eleva el riesgo de ictus

  
El incremento matutino de la tensión arterial en las personas mayores con hipertensión arterial (HTA) aumenta considerablemente el riesgo de ictus y de las lesiones cerebrales del tipo de ictus silentes, de acuerdo con los resultados de una investigación que se publica hoy en Circulation.

"Este trabajo es el primero que demuestra que una tensión arterial elevada por la mañana en esta población es un factor predictivo del riesgo de ictus", explica Kazuomi Kario, del Departamento de Investigación de la Universidad de Tochigi, en Japón. Según Kario, coordinador del ensayo, los resultados son independientes de la tensión arterial ambulatoria o del daño orgánico. El experto señala además que las personas con una caída notable en la tensión arterial durante la noche también tienen un mayor riesgo de ictus.

El equipo de Kario ha analizado los datos de 519 pacientes hipertensos, con una media de edad de 72 años durante 41 meses. A todos los participantes se les midió de forma ambulatoria su tensión arterial y se les sometió a exámenes de resonancia magnética para determinar la presencia de infartos silentes cerebrales. La HTA se diagnosticó cuando la cifra de presión sistólica era igual o superior a 140 mm Hg o la presión diastólica era de 90 mm Hg o superior.

Valoración
El registro de la elevación de la tensión arterial matutina se hizo mediante la toma de la presión sistólica a las dos horas de que el paciente se levantara, a la que se le restaba la cifra de la sistólica tomada durante la hora de menor tensión arterial registrada durante el sueño.

Los pacientes fueron divididos en dos grupos: el primero incluía a los 53 enfermos en los que se observaba una elevación de la TA superior a 55 mm Hg, mientras que el segundo lo conformaban los 466 restantes en los que la tensión arterial se incrementaba menos de esta cifra.

"Vimos que los pacientes del primer grupo eran más proclives a sufrir un ictus silente (57 por ciento) que los del segundo (33 por ciento), según los resultados de la resonancia magnética", reconoce Kario. Asimismo, se observó que en los primeros se constató una tasa de ictus del 19 por ciento, cifra que era sólo del 7,3 por ciento en el otro grupo.

Los investigadores también comprobaron que el riesgo relativo de ictus era tres veces mayor en los que la elevación era muy intensa y que un aumento de la TA de 10 mm Hg durante la mañana incrementaba el riesgo de ictus en un 22 por ciento. "Estos datos sugieren que esta situación durante la mañana puede ser una nueva diana para el tratamiento farmacológico y para prevenir el daño orgánico y la posibilidad de un ictus en los pacientes mayores con hipertensión arterial", reconoce el profesor Kario.

Fuente: Diario Médico
www.diariomedico.com