Los trasplantes de células fetales no curan el
Parkinson
Un grupo de científicos norteamericanos acaba de
rebatir los resultados de un gran estudio que
aseguraba que los trasplantes de células fetales
procedentes de abortos podían beneficiar a los
pacientes enfermos de Parkinson. Este nuevo
trabajo es un duro golpe para la investigación
basada en el transplante de células, ya que
incluso asegura que pueden tener serios efectos
secundarios.
Hace apenas un mes el doctor Warren Olanow
presentaba en un congreso científico las
conclusiones de una investigación en las que
aseguraba que las infusiones de tejidos cerebrales
de fetos abortados podían llegar a frenar la
degeneración neurológica que padecen los enfermos
de Parkinson. Sin embargo, y pese a su optimismo,
nuevas investigaciones han demostrado que, aunque
las células trasplantadas funcionaban normalmente
a la vista de los resultados del escáner, no se
puede demostrar que exista ninguna mejoría en las
capacidades motoras y funcionales de los
pacientes. Esta técnica, consistente en la
inyección de las células directamente en el
cerebro, difiere de otros trabajos con células
madre procedentes de embriones.
El revés más serio para esta investigación, que
todavía no ha sido publicada, indica que estas
prácticas pueden incluso provocar serios problemas
en los receptores. En concreto, se descubrieron
movimientos incontrolados de brazos y piernas en
13 de los 23 pacientes trasplantados con este tipo
de células. Tres de ellos tuvieron incluso que ser
intervenidos quirúrgicamente ante la gravedad de
los síntomas.
Según publica el 'Wall Street Journal', el doctor
Olanow y sus colaboradores no han respondido a
estas críticas hasta el momento, y sólo han
afirmado que esperarán a que sus conclusiones se
publiquen en una revista científica. Su trabajo es
el segundo de gran envergadura financiado por la
administración Bush para evaluar los efectos 'neuroreparadores'
de células fetales en afectados por el Parkinson.
Mientras aparecen los resultados definitivos, la
comunidad científica espera con impaciencia para
poder juzgarlos. Algunos, como el doctor Freed, de
la Universidad de Colorado, ya han manifestado su
"sorpresa y su decepción" por estos datos que, de
confirmarse definitivamente, podrían suponer un
duro golpe para los trasplantes de células
fetales.
Esta técnica, pese a su carácter controvertido, ha
sido eclipsada en los Estados Unidos por otros
trabajos con células madre procedentes de
embriones. De hecho, las células madre son
consideradas más versátiles que las células
fetales y se cultivan más fácilmente en
laboratorio. Sin embargo, los negativos resultados
cosechados por el doctor Olanow plantean alguna
interrogación sobre la enorme financiación que
recibe la investigación con células madre por
parte de muchas compañías y asociaciones.
Pese a que la administración Bush ha restringido
considerablemente la investigación con células
obtenidas de embriones humanos, los trabajos con
tejidos fetales están cubiertos por una
legislación anterior, aprobada durante la era
Clinton. Los grupos antiabortistas se mantienen
firmemente opuestos a estas prácticas por el temor
a que muchas mujeres sean inducidas al aborto para
obtener los tejidos de los fetos muertos.
Fuente: El Mundo Salud http://elmundosalud.elmundo.es