Jubilarse a edad más avanzada hace bien a la
salud
Trabajar hasta una edad avanzada hace bien a la
salud -y a la cuenta bancaria-, sostuvo una
investigación realizada por el Ministerio de
Trabajo Británico. Los resultados servirán a las
autoridades para alentar a los británicos a
postergar la edad de la jubilación. Sobre el
sistema de retiro pesa el riesgo de una crisis, ya
que la vida promedio se alargó y muchos dejan de
trabajar "demasiado pronto". A esto se añade que
muchas empresas eliminaron los esquemas
contributivos, y el valor de los fondos de la
pensión se precipitó a causa del descenso de los
títulos en las bolsas.
El estudio revela que más de tres cuartos de los
trabajadores, de entre cincuenta y cinco y setenta
y cinco años, describen el propio estado de salud
como "excelente" o "muy bueno", frente a sólo la
mitad de los que dejaron sus empleos a los sesenta
y cinco años o aún antes. En el caso de las
mujeres, 71% de las interrogadas expresó su
satisfacción con respecto a su estado de salud,
frente a menos de la mitad de las jubiladas. Los
efectos del trabajo hasta una edad superior son
significativos también en materia económica, con
seis hombres en actividad cada 10 que declaran que
viven "cómodamente" y se sienten bien, y apenas
cuatro jubilados cada 10 que afirman lo mismo.
En cuanto a las mujeres, el nivel aumenta al 90%,
entre las que aún están en actividad, y a 65%
entre las retiradas por haber alcanzado la edad de
la pensión. Un comentado documento del gobierno,
publicado en diciembre, sugería la abolición del
umbral fijado en los sesenta y cinco años para los
hombres y los sesenta para las mujeres, perfilando
un futuro en el cual al trabajar más se ahorra más
y se evita el riesgo de caer en la pobreza.
"Siempre apoyé la abolición de la discriminación
basada en la edad en el mercado de trabajo",
declaró el subsecretario Ian McCartney. "Los
empleadores que retiran a sus empleados por haber
alcanzado límites de edad o rechazan considerar
relaciones laborales más flexibles, corren peligro
de perder recursos importantes, que podrían ser
acaparados por la competencia" añadió. Pero los
expertos explican que el problema reside en los
bajos niveles de ocupación de los mayores de
cincuenta, más que en el sistema de jubilación.
Los que pierden el trabajo a una cierta edad, en
verdad difícilmente logran ser tomados en otro. El
gobierno, dicen los especialistas, debería
intervenir más a fondo para asegurarles a todos
oportunidades semejantes, prescindiendo de la
edad.