Los estrógenos ejercen un efecto moderado
protector en la artrosis
Las enfermedades reumáticas podrían beneficiarse
de los efectos de la terapia de reemplazo con
estrógenos. En el caso de la artrosis, el
tratamiento estrogénico ha mostrado,
radiológicamente, un moderado efecto protector. A
pesar de que ginecólogos y reumatólogos consideran
que estas sustancias abren una nueva vía de
colaboración, también han subrayado la necesidad
de reforzar los datos con investigaciones más
concretas.
Los estrógenos parecen tener un efecto protector
moderado en la artrosis radiológica, según ha
manifestado Dolores Juliá, jefe de sección de
Ginecología-Reproducción Humana de la Unidad de
Menopausia del Hospital La Fe, de Valencia, que ha
participado en el V Simposio Internacional de
Ginecología y Menopausia que se ha celebrado en
Madrid. Los datos a los que se ha referido la
especialista aparecen en el estudio Framingham,
primer análisis prospectivo de cohorte que ha
valorado si la terapia con estrógenos previene el
empeoramiento de artrosis de rodilla en mujeres
mayores. El empeoramiento se describe como
cualquier desarrollo de artrosis radiólogica no
apreciada anteriormente.
Para Juliá, y a la vista de la información del
Framingham, las enfermedades reumáticas podrían
ser beneficiarias de terapia hormonal sustitutiva
(THS) con estrógenos. "Los efectos protectores se
pudieron observar en las mujeres que recibieron
estrógenos, en comparación con las que no los
consumían. Sin embargo, los resultados tampoco
pueden considerarse estadísticamente
significativos, por lo que hay que recalcar que
son necesarias más investigaciones que refuercen
estos efectos".
Analgesia
En este mismo sentido se ha pronunciado María del
Carmen Trabado, reumatóloga del Centro de Atención
Primaria de Especialidades de Numáncia, en
Barcelona, quien considera que "los estrógenos
abren un camino de colaboración entre reumatólogos
y ginecólogos, por los beneficios que parecen
reportar". Sobre si la administración de calcio
más vitamina D puede tener efectos analgésicos en
la artrosis de las menopáusicas, la reumatóloga ha
indicado que "prescribir estas sustancias, en
pequeñas dosis si no hay una densitometría de
osteoporosis, es una buena práctica en la
menopausia. Pero esta medida farmacológica debe ir
acompañada de otras relacionadas con el ejercicio
físico y la adecuada alimentación".
Factores diversos
Para Gabriel Herrero Beaumont, jefe del Servicio
de Reumatología de la Fundación Jiménez Díaz, de
Madrid, las terapias de sustitución con estrógenos
pueden entrar a formar parte del arsenal
terapéutico de las enfermedades reumáticas en
mujeres menopáusicas. "No obstante, deben llevarse
a cabo investigaciones más sólidas para
administrar de entrada estrógenos en dolor
reumático, ya que no hay que olvidar que en esta
patología se combinan otros muchos factores".
De hecho, el experto se ha referido a las
investigaciones que se están llevando a cabo en su
centro y cuyo objetivo es concretar dónde comienza
la artrosis. Dolores Juliá ha subrayado que
todavía no existen datos concretos que demuestren
la relación directa entre los estrógenos endógenos
y la aparición de artrosis, pero se sospecha que
la terapia con estrógenos puede retardar el
desarrollo de la enfermedad.
Sospecha justificada
Especialistas de la Unidad de Menopausia del
Servicio de Ginecología del Hospital Valme, en
Sevilla, encabezados por los doctores Estévez
González, Sánchez Sevilla y Sainz Bueno, han
realizado varios análisis para determinar cuándo
sospechar que una mujer pueda tener osteoporosis y
riesgo de fracturas, experiencia presentada en el
simposio internacional de Ginecología y
Menopausia. Los expertos consideran que algunos
factores de riesgo de osteoporosis no pueden
prevenirse o modificarse, como la historia
familiar, los antecedentes de fractura o la
pérdida de agudeza visual, pero sí pueden
identificarse grupos de riesgo en los que las
medidas preventivas o el tratamiento médico es de
gran utilidad. "Sin embargo, los factores de
riesgo de fractura son fiables independientemente
de la densidad mineral ósea. Así, la presencia de
fractura vertebral dobla el riesgo de una nueva
fractura".