Washington -
Un nuevo estudio científico ha demostrado que los
daños sufridos en la oxidación de una proteína de
las células nerviosas conduce a la aparición de
las enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer.
El estudio, realizado en la Universidad de
Pensilvania, se ha centrado en la proteína
denominada "alfa sinucleína", que se considera una
de las principales causantes de las lesiones
cerebrales.
Virginia Lee, directora del Centro de
Investigaciones para Enfermedades
Neurodegenerativas, de la Universidad de
Pensilvania, ha explicado que la oxidación provoca
en la proteína el mismo efecto destructor que el
óxido causa sobre los materiales, sea en coches o
en edificios.
"Hemos descubierto que la proteína alfa sinucleína
es un objetivo en sí mismo en el efecto de
desgaste por oxidación, específicamente en el
proceso de nitración", indica Lee en un informe
publicado en la revista Science.
Las enfermedades de Parkinson, Alzheimer o Lewy
son procesos neurodegenerativos en los que las
células neuronales resultan dañadas y áreas
completas del cerebro pierden sus funciones
motoras o cognitivas. En el caso de la enfermedad
de Parkinson, la enfermedad se hace patente por la
carencia de un neurotransmisor, la dopamina, que
es una especie de mensajero cerebral.
Los experimentos desarrollados por los
investigadores de la Universidad de Pensilvania
pretendían demostrar cómo y en qué proporciones se
produce la oxidación en la proteína
"alfa-sinucleína".
"De hecho -afirma la investigadora Virginia Lee-
la nitración de la alfa-sinucleína es un
componente amplio y abundante en los cuerpos de
Body", la enfermedad degenerativa que comparte
características con la de Parkinson.
Para los científicos, entender el proceso de
oxidación de la proteína es una clave fundamental
para conocer más sobre cómo ese proceso afecta a
la enfermedad de Parkinson y otras "sinucleinopatías",
que es como denominan al conjunto de dolencias
afectadas por el deterioro de la proteína.
La enfermedad de Parkinson es una enfermedad
crónica nerviosa que se caracteriza por la
aparición de rigidez, debilidad muscular y
temblores periódicos, así como por una peculiar
forma de caminar.
En el 30 por ciento de los casos la enfermedad va
acompañada de demencia, aunque no se sabe si esto
es una consecuencia más de la enfermedad o de que
está acompañada por la enfermedad de Alzheimer.
Se trata de la segunda enfermedad más común entre
las neurodegenerativas y afecta a unos 50.000
estadounidenses cada año. Cerca de un millón de
personas están permanentemente afectadas en
EE.UU..
La enfermedad de Alzheimer, la más común de todas
las demencias, es también un desorden progresivo
que afecta a las personas de más de 65 años y se
caracteriza por cambios patológicos en el cerebro,
en el que aparecen placas amiloides y un
enmarañamiento neuronal.
La enfermedad provoca una pérdida de memoria
inicial, deterioro de las funciones intelectuales
y llega un momento en que los pacientes dependen
de otras personas para su vida diaria. EFE
Fuente: Medicina News.com
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