Notas:
Polimorfismos en el PARK-2 no elevan el riesgo de Parkinson
  
Un grupo de investigadores del Laboratorio de Genética Molecular del Hospital Central de Asturias que trabaja en la búsqueda de nuevos datos sobre el origen de la enfermedad de Parkinson no ha encontrado correlación entre los polimorfimos descritos en el gen PARK-2 y el riesgo de desarrollar esta patología neurodegenerativa.

Los científicos asturianos han estudiado las formas esporádicas de la enfermedad, en las que los factores genéticos implican riesgo o susceptibilidad a desarrollar la patología, y han analizado variaciones tipo polimorfismo para intentar definir su implicación en la neuropatía.

Regiones exónicas
Según ha explicado a DM Victoria Alvarez, miembro del grupo investigador, se han estudiado varios polimorfismos en el gen PARK-2, ya que este gen está asociado al riesgo de desarrollo de Parkinson de inicio tardío, "sin que hayamos encontrado ningún tipo de correlación".

Se trata de variaciones en regiones exónicas y promotoras de la trancripción del gen PARK-2, cuyas mutaciones son responsables de la aparición de algunas formas familiares de la enfermedad de Parkinson.

La conclusión, según este estudio, es que la variación genética analizada en el PARK-2 no está asociada a la susceptibilidad a desarrollar Parkinson de inicio tardío.

Para este trabajo, los investigadores del Hospital Central de Asturias estudiaron distintas variantes alélicas; en concreto, dos polimorfismos exónicos que consisten en el cambio nucleótido de una base por otra; se trata del 1.281G/A y 601G/A.

Además, este equipo ha descrito dos nuevos polimorfismos en la zona promotora del gen, el -324A/G y el -797A/G, que tampoco estarían asociados al riesgo de desarrollar Parkinson esporádico. Alvarez ha apuntado que, hace unos meses, un grupo de científicos de Estados Unidos ha demostrado que estas variantes de la zona promotora están asociadas a diferentes niveles de expresión del gen PARK-2.

Genes relacionados
El estudio, cuyas conclusiones han sido publicadas en Neuroscience Letters, se ha desarrollado en colaboración con los servicios de Neurología del Hospital Central de Asturias y el Hospital Alvarez-Buylla, de Mieres, que han aportado cerca de 200 individuos afectados por la enfermedad de Parkinson.

La coautora de la investigación ha adelantado que, en este momento, el grupo del Laboratorio de Genética Molecular se encuentra analizando polimorfismos en otros genes que están fisiológicamente relacionados con la enfermedad de Parkinson y que, por tanto, podrían estar implicados en su desarrollo. En este sentido, "estamos estudiando variaciones genéticas en receptores y moléculas proinflamatorias, así como variaciones en genes que podrían condicionar la respuesta de los pacientes al tratamiento farmacológico".

Los miembros del grupo subrayan que la reciente creación de una beca concedida por la Asociación Parkinson Asturias permitirá al equipo de investigación del Laboratorio de Genética Molecular avanzar en el estudio de esta enfermedad. La financiación de la beca ha corrido a cargo de donantes anónimos.

El Parkinson tiene una incidencia de 1/400 habitantes, aumenta a partir de los 40 años, y parece ser de origen genético en el 15 por ciento de los casos, siendo el resto de aparición esporádica.


Fuente: Diario Médico
www.diariomedico.com