Reafirman que la terapia hormonal aumenta el
riesgo de sufrir un ictus
La combinación de terapia hormonal aumenta el
riesgo de ictus entre las postmenopáusicas de
todas las edades, tengan o no hipertensión, según
los datos presentados por Sylvia Wassertheil-Smoller,
de la Universidad Albert Einstein, en Nueva York,
en la XXVIII Conferencia Internacional sobre
Ictus, que se celebra en Phoenix.
"Los estrógenos más progestágenos aumentan el
riesgo de ictus en mujeres con o sin antecedentes
cardiovasculares. Nuestros resultados indican que
no son una opción de prevención primaria en este
grupo de mujeres". Wassertheil-Smoller es la
investigadora principal del estudio WHI que se
suspendió el pasado verano, según se publicó en
The Journal of the American Medical Association
(ver DM del 11-VII-2002).
"Los resultados presentado llenan el vacío
existente sobre la asociación entre el aumento del
riesgo de ictus y la terapia hormonal. No sólo
demuestran que la terapia hormonal no es eficaz
para la prevención primaria de ictus isquémico,
sino que además ofrece datos para que las
pacientes valoren los riesgos y los beneficios
antes de someterse a la terapia hormonal", ha
indicado Lawrence Brass, miembro de la Asociación
Americana del Corazón.
Subgrupo
El citado trabajo es un subanálisis que ha
analizado a 8.506 mujeres con edades comprendidas
entre los 50 y los 79 años que recibieron terapia
hormonal combinada y a 8.102 del mismo grupo de
edad que configuraron el grupo placebo. Se
produjeron 133 ictus en el grupo tratado y 93 en
el que no recibió terapia hormonal. El aumento del
riesgo de ictus asociado a estrógenos y
progestágenos se extendía a los grupos de edad: la
combinación hormonal elevó el riesgo hasta el 70
por ciento en las mujeres con edades comprendidas
entre 50 y 59 años, porcentaje que se redujo hasta
el 26 por ciento entre los 70 y los 79 años.
El aumento del riesgo de ictus asociado con la
combinación de estrógenos y progestágenos fue del
40 por ciento en las mujeres que no tenían
enfermedad cardiovascular previa ni hipertensión.
Wassertheil-Smoller ha indicado que el estudio
ratifica los datos que ya se habían visto en otros
trabajos. "El estudio WHI es retrospectivo y ha
recogido datos de un número importante de mujeres
que se han seguido durante un periodo de tiempo
significativo. Además, la randomización evita la
selección de vías propia de los estudios
observaciones, lo que le da una mayor fiabilidad".
Los autores creen que han resuelto una cuestión
importante, pero quedan algunas por resolver.
"Debemos estudiar los mecanismos por los que los
estrógenos y los progestágenos aumentan el riesgo
cardiovascular y si existen biomarcadores o
factores genéticos implicados en el proceso".