Los IECA ofrecen mejor pronóstico que los
diuréticos en ancianos
En individuos de edad avanzada, especialmente en
los varones, el inicio del tratamiento
antihipertensivo con inhibidores de la ECA parece
producir mejores resultados pronósticos que el
tratamiento con diuréticos, a pesar de que con
ambos se obtengan descensos similares de la
presión arterial. Esta es la principal conclusión
de un estudio, dirigido por Lindon M. Wing, del
Segundo Estudio Nacional Australiano de Presión
Arterial, que se publica hoy en The New England
Journal of Medicine.
El tratamiento de la HTA con diuréticos, beta
bloqueantes o ambas clases de fármacos mejora el
pronóstico. Se ha postulado que los inhibidores
del sistema renina angiotensina confieren efectos
beneficiosos que van más allá de la mera
disminución de la presión arterial. Ante estas
premisas, los autores compararon los resultados
pronósticos obtenidos en sujetos hipertensos de
edad avanzada tratados con IECA con los obtenidos
con diuréticos.
Para ello, llevaron a cabo un estudio prospectivo,
aleatorizado y abierto, con valoración ciega de
los puntos finales en 6.083 individuos hipertensos
con edades comprendidas entre los 65 y 84 años que
recibieron asistencia sanitaria en 1.594 centros
de atención primaria. Se realizó un seguimiento de
los pacientes durante una mediana de 4,1 años y se
comparó el número total de episodios
cardiovasculares en los dos grupos de tratamiento
mediante la utilización de modelos de riesgos
proporcionales multivariantes.
Eventos adversos
Inicialmente, ambos grupos de tratamiento
presentaban unas características idénticas en
relación con la edad, el sexo y las cifras de
presión arterial. Al finalizar el trabajo, la
presión arterial había disminuido de forma similar
en ambos grupos (una reducción de 26/ 12 mm de
mercurio). En el grupo del IECA se produjeron 695
episodios cardiovasculares o muertes por cualquier
causa (56,1 por mil pacientes-año) y en el grupo
que recibió diuréticos se produjeron 736 episodios
cardiovasculares o muertes por cualquier causa
(59,8 por mil pacientes al año); la razón de
riesgo de presentar un episodio cardiovascular o
de fallecer con el tratamiento con IECA fue de
0,89. En los varones, esta razón de riesgo fue de
0,83, mientras que en las mujeres fue de 1. El
valor de la p de la interacción entre sexo y grupo
de tratamiento asignado fue de 0,15.
Los autores constataron una disminución de la
incidencia de episodios cardiovasculares no
fatales y de infartos de miocardio con el
tratamiento con IECA, mientras que en ambos grupos
se observó un número similar de accidentes
cerebrovasculares, aunque se produjeron más
eventos cardiovasculares fatales en el grupo que
recibió tratamiento con IECA.