La sustancia de la matriz intercelular del cordón
umbilical conocida como gelatina de Wharton es una
fuente rica y fácilmente disponible de células
madre primitivas, según ha visto el equipo de
Kathy Mitchell, Deryl Troyer, Mark Weiss y Duane
Davis, de la Universidad Estatal de Kansas.
Su estudio, que aparece en el último número de la
revista Stem Cells, señala que las células de
Wharton proedentes de cerdos se propagaron en
laboratorio durante más de un año sin perder
potencia, y que pueden almacenarse criogénicamente
y manipularse para expresar distintas proteínas.
Además, exhiben actividad de la telomerasa, un
indicador clave de las células madre, y pueden ser
inducidas a formas células nerviosas, como
neuronas y glía.
Basándose en sus ensayos animales, el equipo de
Kansas trasladó la experiencia a células de
Wharton humanas con hallazgos similares. "Las
células de la matriz del cordón umbilical podrían
suministrar fácilmente y por una vía no
controvertida una fuente de células madre para
desarrollar tratamientos contra el Parkinson, el
ictus, las lesiones medulares o los tumores, así
como para otros fines terapéuticos y
biotecnológicos", dicen los autores.
Este tejido conectivo, descubierto en el siglo
XVII por el médico londinense Thomas Wharton, sólo
se encuentra en el cordón umbilical. Los
investigadores sugieren que podría ser una reserva
de células madre primitivas que se forman justo
después de la fertilización del óvulo y migran al
cordón. Ahora están evaluando dichas células para
comprobar si, además de tejido nervioso, pueden
diferenciarse en miocardiocitos y células
vasculares.