Los problemas de equilibrio después de un
ictus favorecen las fracturas de cadera
Cerca del 40 por ciento de los que sobreviven a un
ictus sufren caídas importantes al año de haber
tenido el infarto. Parece ser que la explicación
es que aparecen problemas de equilibrio cuando el
pacientes se está vistiendo, según un estudio que
se publica en Stroke. NEGRITA
Investigaciones previas habían indicado que los
pacientes que habían sufrido un ictus eran más
propensos a romperse la cadera y su recuperación
era más lenta y con mayor número de
complicaciones.
En este estudio, coordinado por Sarah E. Lamb, de
la Universidad de Coventry, en Reino Unido, se ha
demostrado que las mujeres que ya han sufrido un
ictus tienen más dificultad para mantener el
equilibrio mientras se visten y son siete veces
más propensas a las caídas que las que no
experimentan problemas residuales de equilibrio.
Los autores del estudio han recordado que los
factores de riesgo de caídas en la población
general como el empleo de fármacos hipnóticos o
sedantes, la incontiencia, problemas de la marcha
y caídas previas son menos útiles en sujetos que
han sufrido un ictus.
Seguimiento
Se han recogido los datos del Estudio de Salud de
las Mujeres de Baltimore y estudiado a 124 mujeres
con ictus. El 48 por ciento sufrió una caída al
año de tener el ictus y el 26 por ciento sufrió
caídas continuadas. A pesar de la alta incidencia
de caídas, el estudio infravalora el impacto de
estos problemas de salud, según pone de manifiesto
en un editorial adjunto Yngve Gustafson, del
Departamento de Geriatría del Hospital de Umea, en
Suecia. "Hay que tener en cuenta que en el estudio
no se han incluido las pacientes que reciben
asistencia sanitaria en su domicilio, que son las
que tienen más probabilidades de daño cognitivo".
Por su parte, Lamb cree que es necesario llevar a
cabo nuevos trabajos que analicen el equilibrio
durante las actividades complejas y los síntomas
del equilibrio residual después de un ictus.