Notas:
Inhibir la ACAT2 es una alternativa terapéutica frente a aterosclerosis
  
La enzima ACAT2 es responsable del engrosamiento arterial que caracteriza la aterosclerosis. Según una investigación que se publica hoy en The Proceedings of the National Academy of Sciences, su inhibición podría ser una vía terapéutica para luchar contra esta patología, responsable de infartos e ictus. NEGRITA

Una enzima que se localiza exclusivamente en el hígado y en el intestino podría desempeñar un papel clave en el endurecimiento de las arterias o aterosclerosis. Un estudio desarrollado en la Universidad Wake Forrest y en la Universidad de California en San Francisco, parece confirmar la relación entre la enzima ACAT2 y las LDL, y ofrece una posible nueva vía para el manejo terapéutico de la aterosclerosis.

Los datos, que se publican hoy en The Proceedings of the National Academy of Sciences, sostienen la hipótesis de que la inhibición farmacológica de la ACAT2 "podría ser una posible terapia para la aterosclerosis", destaca Lawrence L. Rudel, coordinador del ensayo.

El estudio demuestra que la ACAT2 es fundamental para la progresión de la aterosclerosis en ratones. "Hemos utilizado ratones con el gen implicado en la fabricación de ACAT2 inactivado y los hemos comparado con controles con cifras normales de la enzima".

Susceptibilidad
Los primeros resultados mostraban que la ausencia de la ACAT2 en el intestino delgado y en el hígado prevenía casi por completo la progresión de la aterosclerosis. "Estos datos -subrayan los expertos- implican que la actividad de ACAT2 es el principal determinante en la susceptibilidad a la aterosclerosis". Añaden que las cifras de colesterol total son casi dos veces y media más bajas en los ratones knockout que en los controles.

En situaciones normales el colesterol es modificado y transportado desde el hígado hasta los tejidos. Rudel explica que la enzima ACAT2 provoca una modificación al agregarse a los ácidos grasos de la molécula de colesterol, "creando así un éster de colesterol llamado oleato de colesterol; es el que se acumula en las arterias y produce la aterosclerosis".

"Hemos visto que los ratones con la enzima ACAT2 presentan cifras de éster colesterol sérica casi tres veces y media por encima de aquéllos que no producen ACAT2", asegura el experto, quien añade que los ratones sin ACAT2 también absorben menos colesterol del intestino, por lo que se limita la formación de cálculos vesiculares. "Además, las lipoproteínas circulantes de estos animales contienen más triglicéridos que ésteres de colesterol".

Estos datos demuestran que los medicamentos que sean capaces de inhibir la enzima ACAT2 "podrían constituir una buena alternativa para tratar la aterosclerosis".

Por último, Rudel reconoce que todavía falta por investigar si las alteraciones en la ACAT2 influyen en la susceptibilidad a la aterosclerosis.

Fuente: Diario Médico
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