Notas:
Los inhibidores de COX-2 mejoran los síntomas
de la aterosclerosis
  
Las evidencias científicas que refuerzan la hipótesis del componente inflamatorio de la aterosclerosis son cada vez mayores. La última aportación se publica hoy en la revista "Circulation", y en ella un equipo de investigadores suizos ha comprobado las propiedades beneficiosas del inhibidor de la COX-2 celecoxib, en la mejoría de los síntomas que caracterizan a la enfermedad aterosclerótica.

Los antiinflamatorios in- hibidores de la COX-2 podrían utilizarse para mejorar la flexibilidad de los vasos sanguíneos y reducir su inflamación en personas con enfermedad cardiaca, según un estudio adelantado hoy en la edición electrónica de la revista "Circulation".

"Cada vez existe más evidencia de que la aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria, por lo que estos fármacos empleados en la enfermedad reumática podrían tener el mismo efecto antiinflamatorio beneficioso en la pared de los vasos", ha señalado Frank Ruschitzka, del Departamento de Cardiología del Hospital Universitario de Zúrich.

El equipo suizo estudió a 14 pacientes varones, de entre 46 y 77 años de edad, con cardiopatía severa y que seguían una terapia cardiovascular estándar que incluía la aspirina como anticoagulante y las estatinas como hipolipemiantes. Durante las dos primeras semanas de estudio, los participantes recibieron 200 mg del inhibidor de la COX-2 celecoxib o placebo y, posteriormente, intercambiaron los tratamientos durante un periodo de tiempo idéntico.

Tras concluir la terapia, los investigadores valoraron la función endotelial, el nivel de proteína C reactiva, las lipoproteínas de baja densidad oxidadas (LDL ox) y las prostaglandinas. La dilatación mediada por el flujo de la arteria braquial en el brazo se empleó para medir la distensión endotelial y el flujo sanguíneo.

Vasodilatación
El celecoxib mejoró la vasodilatación endotelio-dependiente en un 3,3 por ciento, mientras que el placebo lo hizo en un 2 por ciento. Como control, el equipo también midió la vasodilatación endotelio-independiente inducida por nitroglicerina; esta medida fue muy similar entre los dos grupos.

En cuanto a la proteína C reactiva, que libera el organismo como reacción a la inflamación y cuyos niveles elevados se asocian a enfermedad cardiovascular, fueron de 1,3 mg/L después del tratamiento con celecoxib frente a 1,8 mg/L en el grupo placebo.

En cuanto al nivel de prostaglandinas, que pueden contribuir al correcto funcionamiento del estómago, fue similar entre los dos grupos de la investigación.

Otro de los hallazgos importantes de este ensayo es que el celecoxib mejoró la función endotelial dependiente del óxido nítrico (NO). Según explican los autores, el efecto contrario sería indicador de progresión de la enfermedad cardiovascular.

"Los resultados indican que el celecoxib mejora la función endotelial dependiente del óxido nítrico, lo cual es indicativo de mejora de la función de los vasos sanguíneos", han puntualizado los investigadores suizos.

Fuente: Diario Médico
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