La combinación de antioxidantes y L-arginina
protege las arterias
Los antioxidantes pueden ayudar a proteger las
paredes de los vasos sanguíneos del estrés
constante producido por los fluidos, según los
autores de un nuevo estudio de especialistas de la
Universidad de California en Los Angeles,
publicado en la última edición de la revista
Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
En las fases iniciales de la aterosclerosis, las
primeras lesiones y depósitos de colesterol se
encuentran en los puntos de ramificación de los
vasos. En estas zonas, las células en las paredes
de los vasos sanguíneos están expuestas a un mayor
estrés físico que otras áreas. Al igual que el
agua que erosiona la curva de un río, la sangre
que pasa por las rugosidades y curvaturas de las
venas expone a las células en estas áreas a un
mayor desgaste. El daño celular resultante y la
inflamación pueden derivar en acumulaciones en las
paredes de los vasos sanguíneos. Estas placas de
aterosclerosis son como restos que se van
acumulando y que impiden la buena fluidez de la
sangre.
El presente trabajo muestra que con antioxidantes
y L-arginina, un aminoácido, se puede evitar
inflamaciones y lesiones. Los autores del estudio
realizaron experimentos en los que expusieron
células humanas en una cubeta de cultivo a fuerzas
variadas de flujo de fluidos, comprobando que el
mayor desgaste resultaba en la producción de
moléculas inflamatorias. La adición de
antioxidantes y L-arginina a las células reducía
la producción de moléculas inflamatorias y
aumentaba la de eNOS, una molécula que promueve la
vasodilatación beneficiosa y previene la aparición
de coágulos.
Los autores muestran, además, que los
antioxidantes y la L-arginina combinados evitaban
los efectos perjudiciales del elevado nivel de
colesterol, según se vio en modelos
experimentales.