Notas:
Un 20% de los parkinsonianos no son tratados por neurólogos
  
Un trabajo publicado en el número de enero de la revista Movement Disorder ha recogido la epidemiología farmacológica de la enfermedad de Parkinson en España, a través de cuestionarios con datos sobre más de 1.800 pacientes, aportados por 241 médicos, entre neurólogos especializados y generales, geriatras, médicos de AP e internistas.

Una encuesta nacional se ha hecho eco de la realidad terapéutica de la enfermedad de Parkinson en España. El trabajo, que se publica en el número de enero de la revista Movement Disorder, concluye que las diferencias entre los tratamientos farmacológicos que reciben los pacientes dependen fundamentalmente de las características formativas del médico que las prescribe.

"Hemos encontrado que un 20 por ciento de los enfermos de Parkinson son tratados por médicos no neurólogos, esto es, geriatras, internistas o médicos de atención primaria (AP); y en este grupo existe un alto porcentaje de pacientes tratados con anticolinérgicos, fármacos que los neurólogos utilizan cada vez menos", ha explicado a DM Francisco Grandas, neurólogo del Hospital Gregorio Marañón, en Madrid, y uno de los firmantes del estudio, junto a Jaime Kulisevsky, jefe de sección de Trastornos del Movimiento del Hospital Santa Cruz y San Pablo, en Barcelona.

El trabajo ha analizado los datos de 1.803 pacientes aportados por 241 médicos, que representan los diferentes niveles de asistencia sanitaria, y a todos los especialistas que suelen tratar a este tipo de enfermos: neurólogos especializados en trastornos del movimiento, neurólogos generales, médicos internistas y de AP y un último grupo de geriatras. "El objetivo era hacer un corte transversal de la realidad española en el tratamiento farmacológico del Parkinson en 1999, año en el que se realizó la encuesta", ha indicado Grandas, añadiendo que "se solicitó a los profesionales que cumplimentaran un cuestionario prospectivo, con datos sobre los siguientes diez pacientes con esta enfermedad que aparecieran en su consulta".

Porcentualmente, aproximadamente la mitad de los enfermos eran tratados por neurólogos generales, un 30 por ciento por especialistas en trastornos del movimiento y el 20 por ciento restante por médicos no neurólogos.

El análisis de los datos arrojó la principal conclusión de que "el tratamiento variaba según la especialidad del médico que lo prescribía", ha confirmado el neurólogo del Hospital Gregorio Marañón. De manera que, "si bien el tratamiento farmacológico base era la levodopa en el 90 por ciento de los casos, el resto de estrategias terapéuticas difería enormemente entre los cuatro grupos de profesionales".

Así, Grandas ha precisado que "los agonistas dopaminérgicos son empleados fundamentalmente por los neurólogos -generales y especializados en trastornos del movimiento-, al igual que otros fármacos más novedosos, como los inhibidores de la COMT o la selegilina". Además, los neurólogos especializados en trastornos de movimiento eran los que empleaban los tratamientos más innovadores, como la amantadina, mientras que un 17 por ciento de los pacientes tratados por internistas o médicos de AP y un 11 por ciento de los tratados por geriatras recibían fármacos anticolinérgicos, "a pesar de que los neurólogos llevan años predicando contra ellos", ha comentado el experto.

Otra de las observaciones del trabajo ha sido la utilización en dosis muy bajas, "casi infraterapéuticas", de algunos fármacos, como los agonistas dopaminérgicos. "Es una tendencia generalizada en España el empleo de dosis muy bajas de estos fármacos, que en algunos casos están muy por debajo del umbral de la eficacia", ha confirmado Francisco Grandas.

Desconocimiento
La realidad reflejada en la encuesta pone de manifiesto que el conocimiento de los fármacos utilizados en la enfermedad de Parkinson difería en función de los grupos, lo que condicionaba los hábitos de prescripción. "Por este motivo, y aunque no fuera objetivo de estudio, parece sensato que todos los pacientes con Parkinson sean tratados por neurólogos, debido a la complejidad farmacológica de la terapia".

Beneficios de lacirugía
Desde la realización del trabajo que publica ahora Movement Disorder, el tratamiento quirúrgico de la enfermedad de Parkinson, tanto de las lesiones como la estimulación cerebral por electrodos, ha ido ganando terreno, según ha confirmado el neurólogo Francisco Grandas, del Hospital Gregorio Marañón, en Madrid. "A día de hoy, la estimulación bilateral del núcleo subtalámico es posiblemente la técnica quirúrgica más extendida".

El experto ha indicado que la cirugía está especialmente indicada en enfermos que presentan complicaciones motoras, tales como oscilaciones de la movilidad, fluctuaciones motoras o discinesias, "que aparecen tras el tratamiento crónico con fármacos habituales".

En el trabajo publicado ahora, sólo el 1 por ciento de los pacientes recibían tratamiento quirúrgico de cualquier tipo. "Hoy en día puede que el porcentaje haya aumentado a un 2, pero continúa siendo muy bajo, ya que, en términos estrictos, cerca del 10 por ciento de los pacientes necesiten tratamiento de este tipo", ha comentado Grandas.

No obstante, el problema de la estrategia quirúrgica radica en su complejidad, que exige la colaboración de equipos multidisplinares y requiere de un tiempo y atención a los enfermos para el que los hospitales públicos no están hoy por hoy preparados, ha lamentado el neurólogo.

Fuente: Diario Médico
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