Notas:
La pérdida de progenitores vasculares
indica aterosclerosis
  
Con la edad desaparecen las reservas que tiene el organismo de progenitores vasculares, las células madre que se encargan de reparar el daño vascular, según se ha visto en un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, y que se ha presentado en la reunión de la AHA.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Duke ha observado que la pérdida de células madre específicas que reparan los vasos sanguíneos es fundamental para determinar la aparición y la progresión de la ateroscelrosis, según se ha puesto de manifiesto en la LXXV Sesión Científica de la Asociación Americana del Corazón, que se celebra en Chicago.

El nuevo punto de vista de la enfermedad, basado en experimentos con ratones, constituye una nueva vía de abordaje terapéutico.

"Debemos comprobar si esto es posible, pero si inyectamos esas células madre a los pacientes o inducimos que se diferencien en células progenitoras capaces de reparar las arterias, se podrá evitar o prevenir el desarrollo de aterosclerosis", según Frederick Rauscher, de la Universidad de Duke y uno de los autores principales del estudio.

Las arterias de los sujetos jóvenes son resistentes a las lesiones porque las células madre conocidas como progenitores vasculares que se producen en la médula ósea se encuentran de forma continua reparando el daño que se produce en los vasos. Cuando avanza la edad, parece que merma la cantidad de células progenitoras vasculares, lo que significa que el daño vascular no se puede reparar.

Los resultados son importantes, porque durante muchos años se ha visto que la edad es otro factor adverso para la enfermedad cardiovascular y estas observaciones podrían proporcionar una explicación.

Modelo de estudio
Para el ensayo se utilizaron ratones manipulados para que desarrollaran aterosclerosis severa y altos niveles de colesterol. Inyectaron progenitores vasculares de ratones normales en los que habían sido manipulado durante un periodo de catorce semanas. Como grupo control, un número igual de animales se dejó sin tratar. Después del periodo de seguimiento, se registró un 69 por ciento menos de lesiones en la aorta y un 42 por ciento en la raíz de la aorta.

Los resultados sostienen la idea de que la pérdida de progenitores vasculares podría contribuir al desarrollo de aterosclerosis. Rauscher añade que "necesitamos analizar la posibilidad de la programación de las células para ver si pueden ayudar a reparar el sistema cardiovascular. También queremos saber si las citadas células pueden servir para pacientes diagnosticados de aterosclerosis a lo largo de su vida".

Café e hipertensión
El equipo de Roberto Corti, del Hospital Universitario de Zúrich, en Suiza, ha visto que los sujetos que beben café de forma regular muestran un aumento de la estimulación de los nervios simpáticos, y no de la presión sanguínea. El estudio, presentado en la reunión de la AHA y que se publicó ayer en "Circulation", indica que pueden existir ciertas sustancias en el café, distintas a la cafeína, que sean las responsables de la activación vascular. Los efectos adversos atribuidos a la cafeína pueden ser menos peligrosos en los consumidores habituales con presión sanguínea normal. En estas personas, especialmente las que no tienen una predisposición hereditaria a la hipertensión, beber café no puede considerarse un factor de riesgo de hipertensión. Un aspecto que queda por conocer es si el descafeinado puede ser más beneficioso para los hipertensos.

Fuente: Diario Médico.
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