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Las úlceras que sufren muchos diabéticos son la
primera causa de amputación en estos enfermos. Sin
embargo, varios estudios han demostrado que la
piel artificial acorta el tiempo de curación y
eleva la calidad de vida de los enfermos.
La enfermedad es la misma pero la forma de
manifestarse puede variar de un paciente a otro.
Así, aunque todos los diabéticos tienen un hecho
común (un elevado nivel de azúcar en sangre), no
todos presentan los mismos síntomas. Para
facilitar el diagnóstico y la clasificación de la
diferentes formas de este trastorno metabólico se
creó en 1978 en EE.UU., el grupo Nacional para el
estudio de la Diabetes. La Academia Americana de
Dermatología colaboró en él resaltando la
importancia de las alteraciones cutáneas en estos
enfermos.
Los resultados de recientes trabajos están
demostrando la eficacia de la piel artificial, que
consiste en un equivalente cutáneo humano y que se
obtiene por técnicas de ingeniería de tejidos, en
el tratamiento de este trastorno.
Uno de ellos ha sido publicado recientemente en la
revista especializada Wounds. En el estudio,
realizado en varios centros, se compara la
evolución de 16 pacientes con úlceras que fueron
tratados una vez a la semana (durante cuatro), con
piel artificial, con 17 pacientes que recibieron
suero salino y apósitos convencionales.
Los datos demuestran que, a las 12 semanas, las
úlceras de los pacientes tratados con piel
artificial se curaron en 38,5 días, mientras que
las de los que recibieron el otro tipo de
tratamiento tardaron en curarse 91 días. En ningún
caso aparecieron efectos secundarios importantes.
Úlceras
El origen de las úlceras diabéticas se encuentra a
caballo entre las alteraciones de los vasos
sanguíneos y las de los nervios. La mala
circulación periférica, junto a una disminución de
la sensibilidad a los traumatismos mecánicos, como
el roce de los zapatos o a los cambios de
temperatura (un baño con agua demasiado caliente),
favorecen la aparición de pequeñas fisuras o
erosiones que fácilmente se infectan, determinando
pérdidas cutáneas (úlceras) de mayor gravedad.
Según las estadísticas, entre el 15% y el 20% de
todos los diabéticos (16 millones en EE.UU.)
padece este tipo de úlceras, muchos de ellos en su
forma más grave. Al otro lado del Atlántico, por
ejemplo, las úlceras diabéticas son responsables
además de 50.000 amputaciones de las extremidades
cada año, con un coste superior al billón de
dólares. Pero no sólo los diabéticos sufren este
tipo de problema. A medida que aumenta la
expectativa de vida, se incrementa el número de
pacientes con úlceras por unas u otras causas:
varices, hipertensión o el apoyo mantenido en los
pacientes encamados.
Fuente: El
Mundo 21-10-2000 |