Las estatinas, cuyas
posibilidades van aumentando con el tiempo,
parecen ser efectivas en los pacientes con
enfermedad de la válvula cardiaca que van a ser
sometidos a una intervención quirúrgica. Según una
investigación desarrollada por la Clínico Mayo, en
Rochester, Estados Unidos, el estrechamiento de
las vías de salida en los pacientes que han tomado
estatinas es menos de la mitad que el de los
enfermos que no están siendo tratados con estos
medicamentos hipolipemiantes.
Los resultados, que se publican en el último
número de "The Journal of the American College of
Cardiology", pueden servir para diseñar el primer
tratamiento no quirúrgico para la estenosis
aórtica.
La válvula aórtica es una de las vías de salida
que tiene el corazón para bombear sangre al
organismo. En la estenosis aórtica, esta válvula
se halla estenosada y provoca un mal
funcionamiento cardiaco. Hasta ahora, la única vía
terapéutica era el remplazamiento quirúrgico de la
válvula.
"Durante los últimos años se ha producido un
cambio total en la visión que tenemos de la
estenosis aórtica. Ahora conocemos que lo que se
produce en esta enfermedad es un fenómeno similar
a lo que ocurre en la aterosclerosis", ha indicado
el coordinador del estudio, Maurice Sarano, del
Servicio de Cardiología de la Clínica Mayo.
En su opinión, el hecho de saber que en la
estenosis aórtica hay un proceso similar al
bloqueo arterial por las placas ateromatosas "nos
llevaría a reducir los factores que incrementan el
riesgo de un infarto lo que evitaría el
estrechamiento de la válvula aórtica".
Con ecografía
El equipo de Sarano midió la extensión de la
estenosis aórtica mediante ecografía a 156
pacientes y los controlaron durante un periodo
medio de 3,7 años. Debido a la relación entre
colesterol y aterosclerosis, lo primero que
analizaron fue si existía una unión entre el
colesterol y el deterioro de la estenosis aórtica.
Aunque los resultados en principio fueron
negativos, se observó que en los 38 enfermos que
habían sido tratados con estatinas la tasa de
progresión de la enfermedad era la mitad de la que
presentaban los 118 sujetos que no recibieron esta
pauta medicamentosa.
Debido a que investigaciones previas había
mostrado que las estatinas mejoraban la absorción
de calcio, "es posible que puedan ofrecer un
efecto benéfico al reducir el colesterol". Aunque
los autores reconocen que los resultados deben ser
corroborados con estudios clínicos, "estamos muy
ilusionados. Sin embargo, todavía es pronto para
prescribir las estatinas en estos pacientes".
Para los mayores
La pravastatina puede ser especialmente
beneficiosa para los pacientes mayores con
enfermedad cardiovascular, según los datos de una
investigación que se publicará el próximo sábado
en "The Lancet". El trabajo que ha coordinado
James Shepherd, de la Universidad de Glasgow, en
Gran Bretaña, ha analizado los beneficios de un
tratamiento con pravastatina en casi seis mil
varones con edades comprendidas entre los 70 y los
82 años que presentaban un riesgo elevado de
desarrollar enfermedad cardiovascular o de sufrir
un ictus. La mitad de la población que ha
participado en el trabajo recibió una pauta de 40
miligramos al día de pravastatina, mientras que la
otra mitad fue tratada con placebo. Los expertos
siguieron a los pacientes durante tres años.
Los datos mostraron que la pravastatina reducía
las cifras del colesterol-LDL en casi un tercio,
lo que disminuía la combinación de muerte
coronaria, infarto no fatal e ictus o infarto
fatal casi en un 15 por ciento. Esta estatina era
más eficaz en la reducción de la muerte por
enfermedad cardiovascular (una disminución del 25
por ciento), mientras que el efecto sobre el ictus
era casi nulo.
Fuente:
Diario Médico.
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