En la última década,
la restricción dietética que caracterizaba la
alimentación de los ancianos con diabetes ha dado
paso a una dieta sana y equilibrada que, "en gran
medida, evitará el deterioro nutricional
registrado en un buen número de estos enfermos",
ha señalado a DM Alan Sinclair, director del
Departamento de Geriatría y Gerontología de la
Universidad de Warwick, en el Reino Unido
"Sólo en los casos en los que el paciente presente
sobrepeso estará justificada la restricción
calórica", ha agregado.
Sinclair, uno de los principales expertos
internacionales en el manejo del anciano con
diabetes, ha aportado datos preliminares de un
estudio elaborado por su grupo en el que,
basándose en los niveles séricos de la albuminuria
y valiéndose de una herramienta de valoración
nutricional, "se ha encontrado evidencia de daño
nutricional en una amplia proporción de ancianos
diabéticos, con las implicaciones que esta
alteración puede tener en la calidad de vida del
paciente".
Las alteraciones nutricionales están
caracterizadas por una serie de déficits como la
pérdida de peso, deficiencias de algunos
componentes sanguíneos, pérdida de masa muscular,
etc., y pueden ser precursoras del deterioro
funcional de estos enfermos, "por lo que se
aconseja que el estado nutricional del anciano con
diabetes se examine constantemente, con el fin de
poder intervenir ante el menor síntoma y evitar el
desarrollo de una pérdida funcional".
No obstante, Sinclair ha incidido en que "una
estrategia de alimentación sana, que evite la
restricción calórica, debe combinarse siempre con
la práctica de un programa de ejercicio físico
adecuado a cada anciano".
Manejo adecuado
El primer pilar en el que descansa el buen manejo
de un anciano con diabetes es en su bienestar
funcional, "es decir, que los enfermos se sientan
todo lo sanos que puedan", ha explicado el experto
de la Universidad de Warwick. Otros objetivos
fundamentales del cuidado de estos enfermos son
evitar las complicaciones vasculares de la
diabetes, "apoyándonos en métodos de cribaje y en
la educación del paciente", mantener la más alta
calidad de vida posible, controlar el estado
metabólico, físico y cognitivo y, sobre todo,
lograr que el paciente sea consciente de su
enfermedad y se autocontrole.
Sinclair considera que el cuidado que se le da
actualmente a los ancianos con diabetes no es el
adecuado "por una falta de estructuración, de unos
criterios unificados, y porque carece del
seguimiento de un especialista". En el caso
concreto de España, el británico considera que "el
incremento en el número de enfermos está haciendo
que aumente la conciencia sobre las necesidades
especiales de estos enfermos".
Volver a los principios básicos del cuidado del
enfermo es el principal consejo que Alan Sinclair
da a los médicos españoles: "Concentrarse en una
evaluación integral del estado funcional y en la
importancia de la nutrición y del autocontrol de
paciente resultan fundamentales para el cuidado de
la enfermedad".
Asimismo, para Sinclair es también clave que
muchos de estos cuidados los lleve a cabo el
especialista, en este caso el geriatra, siempre
que haya
Fuente: Diario Médico
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